Hermandad del Nazareno (Guadix)

Hermandad del Nazareno Guadix

Hermandad del Nazareno Guadix

Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno “El Llavero” y Nuestra Señora de la Consolación Madre de la Iglesia

Fundación: 1625
Hermandad del Nazareno Guadix

Nuestro Padre Jesús Nazareno
Fotografía: Face de la Hermandad

José Diez López (1951)

Nuestra Señora de la Consolación
Fotografía: Lorente Requena

Ángel Asenjo (2004) 

Pasos: Uno
Día de Salida
  • Jueves Santo
Hábito: Túnica de tela de algodón morada, capirote del mismo color abotonadura en seda amarilla, cíngulo en hilos de seda en colores morado y amarillo, zapatos y guantes negros.
 

Paso de Misterio
Fotografía: JBlazOrt

 
 
 
 
Sede Canónica Iglesia de Santiago

Hermandad del Nazareno

Hermandad del Nazareno Guadix

 

Breve Reseña

La Hermandad de Esclavitud de Jesús Nazareno fue erigida en la iglesia parroquial de Santiago en el año 1625, siendo obispo Fray Juan de Araoz y Díaz.

Las constituciones de la hermandad se aprueban el 24 de abril de 1695, siendo la idea principal “sacar en salida procesional la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno en la procesión del Viernes Santo por la mañana”.

Sus responsables acordaron denominarla por siempre Humildísima Hermandad de Esclavitud de Jesús Nazareno. Ésta saldría al rayar el alba y sus cofrades acudirían al desfile provistos de una túnica morada y capirote del mismo color, similar al de la túnica del titular, así como con un cordón de esparto con nudos para la cintura y otro cordón para el cuello. Las insignias eran portadas por los hermanos mayores.
En las constituciones se recogía la posibilidad de que las religiosas de clausura de Santa Clara y las Concepcionistas se incorporaran en calidad de hermanas, siempre y cuando pagasen los seis reales anuales preceptivos.

La túnica y ajuar de la imagen (diadema de plata, banderola, estandarte, etc.) eran custodiadas por doña Juana Brasa de Boroa y Molina. Esta devota, además, estaba comisionada de por vida para vestir y arreglar la imagen, al mismo tiempo que sufragaba todos los gastos procesionales. Una vez fallecida, el ajuar se depositó para su custodia en el convento de Santa Clara.

En un primer momento estaba prohibido pedir dinero durante los desfiles procesionales. Posteriormente se concedió licencia para que se hiciera por parroquias, y para ello utilizarían “la insignia que pudiera parecer más devota”, por lo que las cofradías asentadas en Santiago eligieron la taza e insignia de Jesús Nazareno, que además era la más antigua. Esta insignia podemos relacionarla con el “Furruñique”, pequeña talla en miniatura que sigue utilizando la cofradía para pedir. El Furruñique quedó indemne en la Guerra Civil, gracias a don Julio Fernández Lizana, quien la conservó y restituyó a la hermandad.

Además del Jueves Santo, la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno se procesionaba en Vía Crucis el domingo inmediato al día de la Santa Cruz. El recorrido se realizaba por la parte alta del barrio de Santiago: Carrera de las Cruces, Rambla de Pina, Gloria Bovedilla y calle Santiago. En cada estación del Vía crucis se ponía una cruz, permaneciendo algunas de ellas hasta nuestros días.
La cofradía se denomina “El Llavero” por los acontecimientos ocurridos en el convento de

las Clarisas durante la Guerra de la Independencia. Según la tradición, cuando las tropas francesas llegan a Guadix y pretenden montar el cuartel general en el convento. “Ante el temor que invadió a estas religiosas…, la Abadesa sor Luisa se dirigió a la comunidad diciéndoles: la que tenga valor que me siga, y mirando a la imagen que había sacado al vestíbulo de la puerta central, dijo: Señor, aquí tienes las llaves, guárdanos”. Le confiaron las llaves del convento colocándoselas entre sus manos, y abrieron la puerta ante la insistencia de las tropas francesas (…). La presencia de la imagen les hizo retroceder. El general que las mandaba… solicitaba un vaso de agua de la fuente mientras les informaba de sus intenciones para alojar sus tropas en el convento, diciéndoles: “vosotras quedaréis arriba y nosotros abajo”, a lo que respondió la abadesa: “nosotras, señor, nos vamos, y ustedes se quedan”. Al beber el general el vaso de agua que tenía en sus manos, comenzó a echar espumarajos por la boca, estrellando a su vez el vaso contra la primera columna del patio, al tiempo que retrocedía. Acto seguido comandó de nuevo sus tropas sin detenerse hasta Diezma, donde comentó: “ninguna batalla me ha causado tanto terror como la conventona grande de Guadix.”

La Guerra Civil también incidiría de forma negativa, ya que la antigua imagen del “Llavero” fue arrojada al patio del convento desde la segunda planta, pudiéndose conservar la túnica que llevaba puesta, que fue bordada en la última década del siglo XIX por la clarisa sor Sacramento Rabaneda, cuyo importe lo había sufragado la devota María Lozano.

Finalizada la contienda civil, un grupo de hermanos, encabezado por Julio Fernández Lizana, dirige una carta al cura párroco para poner en marcha la cofradía, recoger los enseres dispersos entre los hermanos y encargar una nueva imagen. Esta se realizaría en Valencia, por el maestro don Joaquín Díaz, que es una réplica de la talla de Nuestro Padre Jesús de la Pasión que se venera en la iglesia del Salvador de Sevilla.
La hermandad se refundará en 1951, procesionando por primera vez el 24 de marzo del mismo año. Paulatinamente, la junta de gobierno fue aumentando el ajuar de la cofradía: cruz de guía, faroles, varas de mando, etc.
En la posguerra se mantiene la tradición de liberar un preso de la cárcel, pero se romperá al ser suprimida ésta en los años sesenta. También se perderá la tradicional procesión del mes de mayo. Todo esto fue fruto de una etapa de crisis, hoy felizmente superada con la incorporación de gente joven.

Gracias a la profunda renovación efectuada en la cofradía se encargó un nuevo “paso”, en talla de caoba, realizado en Baza por los hijos del maestro Esteban Jiménez. En 1986 se crea el cuerpo de costaleros y dos años más tarde se reforma la capilla que da cobijo a la imagen durante todo el año en la iglesia de Santiago.

Cada Jueves Santo, Jesús Nazareno rodea los aledaños de la parroquia hasta llegar a las puertas del Convento anexo a la iglesia, donde le esperan la comunidad de Hermanas Clarisas, entregando a la hermandad las llaves del convento, para que sean colocadas al titular, se conmemora de esta forma el intento de ocupación del convento por las tropas francesas.

El 4 de Diciembre de 2004 se bendice la titular mariana de la cofradía bajo la advocación de Nuestra Señora de la Consolación, Madre de la Iglesia. Cabe recordar que en esta parroquia tuvo su sede la Cofradía de Gloria de Nuestra Señora de la Consolación fundada en el siglo XVIII, por escisión de la existente en el Convento de San Agustín. La Hermandad realizó una Salidad Extraordinaria el 17 de Octubre de 2010, dentro de los actos conmemorativos del II Centenario de los sucesos acaecidos en la invasión francesa.

Fuente del texto: La Hermandad

Hermandad del Nazareno Guadix

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