Reveriano Soutullo Otero | Compositor

Reveriano Soutullo Otero

Reveriano Soutullo Otero

Reveriano Soutullo OteroReveriano Soutullo Otero ((Ponteareas, Pontevedra 1880 – Madrid 1932)

Es el cuarto de los once hijos del matrimonio de Manuel Soutullo Valenzuela ( natural Ponteareas) y de Carolina Otero de Parga (natural de Redondela). Su infancia transcurre entre Redondela, donde sus padres viven y Ponteareas, donde se encuentra la familia paterna.
Desde muy pequeño es iniciado en la música por su padre, director de la banda de Redondela,. Con la ayuda de uno de sus hermanos mayores, Daniel, aprende precozmente las notas del pentagrama.
A la par que su padre le ayuda en su formación Segundo Fernández Cid, director de la Banda de Ponteareas. Más tarde, estudia música en la Escuela de Artes y Oficios de Vigo.
Siendo adolescente marcha para Tuy en donde estará de músico de número de la Banda Municipal. Dirige el Orfeón de Tuy, a cuyo frente gana el primer premio de un certamen de orfeones, frente a otros directores adultos , y una rondalla en donde algunas de sus primeras composiciones.
En 1896 ingresa como cornetín solista en el Regimiento de Infantería Murcia nº 37 de la ciudad de Vigo, donde el maestro Cetina, director de la misma, se hace cargo de su formación musical, impartiéndole clases de armonía.
Después de licenciarse permanecerá una corta temporada vinculado a la Banda de Porriño.
Soutullo no era vigués nativo, pero lo era por adopción. Quería a Vigo como su verdadera cuna y Vigo le pagaba ese cariño con el suyo y su admiración. Aquí se empezó a formar el gran compositor que acababa de perder España, y justo era que aquí se sintiera su muerte.
Entre 1900 y 1906 completa sus estudios en el Conservatorio de Madrid, armonía con Fontanilla y composición con Fernández Grajal.

Ya en Vigo, donde su familia se había instalado, se dedicó de lleno a los estudios musicales. Para completarlos, marchó a Madrid, matriculándose en el Conservatorio Nacional de Música y Declamación. Al final del curso de 1905-1906 alcanzó Soutullo el éxito resonante que fue el primer toque de la trompeta de la fama en su loor. Cuatro años hacía que en el Conservatorio no se concedía el premio de Composición, y Soutullo se presentó a disputarlo. Era el tema, el cuadro dramático “La Corte del rey Don Rodrigo en plena orgía”‘.

El jurado, presidido por el maestro Bretón, concedió el premio a Soutullo, y este triunfo tuvo enorme resonancia en Galicia y más especialmente en Vigo, donde el joven compositor era estimadísimo.

Al regresar Soutullo de Madrid la sociedad coral La Oliva, organizó un banquete en su honor, que se celebró en el Hotel Continental el 14 de julio de 1906.
Se organizó un concierto en el antiguo teatro Rosalía Castro, en el cual fue ejecutado el poema sinfónico “La Corte del rey don Rodrigo en plena orgía”, obteniendo ruidosísimos aplausos para su autor, que tuvo allí una verdadera apoteosis.

El Ayuntamiento de Vigo le concedió luego una subvención para completar sus conocimientos en el extranjero. Dos nuevas obras compuso por aquel tiempo: “La devoción de la Cruz” y la suite “Vigo”, esta última fue ejecutada en el Teatro Real de Madrid.

En 1907 el Ayuntamiento le encargó un Himno al Santísimo Cristo de la Victoria, para banda y orfeón, cuya letra escribió D. Pío Lino Cuiñas, y que fue cantado con ocasión de las fiestas de la Reconquista de aquel año.

Se estableció definitivamente en Madrid, y entonces comenzó para él una copiosísima labor, que comprendía la dirección artística de La casa editorial Alier, y la composición de toda clase de obras, algunas, de ellas publicadas con pseudónimo, para banda, orquesta, quinteto y piano. Pronto los autores de libros para el teatro llamaron a las puertas de Soutullo, y los éxitos más resonantes acompañaron todas las partituras de nuestro paisano.

Durante varios años veraneó en Redondela. Y ni los meses que allí pasaba eran para él de descanso, pues los encargos llovían sobre él, los empresarios le apremiaban y ello le forzaba a trabajar de continuo.

Volvió a Madrid donde empezó a componer zarzuela. Compuso varias zarzuelas famosas, entre ellas, Rosa de Flandes, compuesta en colaboración con el maestro Enrique Estela, y Amores de aldea.

Entre 1919 y 1931 forma un famoso tándem con Juan Vert, con quien compuso grandes éxitos como: La leyenda del beso, El último romántico, La del Soto del Parral, La caída de la tarde, La Venus de Chamberí, El regalo de boda. Juan Vert murió en 1931 a causa de un infarto.

Reveriano Soutullo abrió, asociado con Manrique Villanueva, una editorial musical en 1910, con la que ganó bastante dinero.

Murió en 1932 a causa de una complicación en el postoperatorio de una operación de oído. Fueron famosas obras suyas como Puenteareas, Suite Vigo, y una fracción de La leyenda del beso fue utilizada por Mocedades en la canción Amor de hombre.

Llegó a componer más de 200 piezas para banda de música durante los primeros años de su vida de compositor, 1900 – 1915. Algunas de ellas, en colaboración con el gallego Lorenzo Andreu Cristóbal. Como curiosidad, indicar que muchas de sus obras las firmaba con diversos pseudónimos: se conoce que a veces firmaba como “L. Rals” y otras como “L. Durán”.

Soutullo en el centro con batuta en el Orfeón de Galicia.
Foto: Museo Diocesano de Tui

Fuentes de información:   farodevigo;  compositoresgalegos   y patrimoniomusical.

MARCHAS PROCESIONALES

 

Se tienen constancia de algo mas de una decena de marchas procesionales compuestas por el Maestro Soutullo, pero desgraciadamente la mayoría de ellas o se encuentran desaparecidas o bien pendientes de recuperarlas históricamente y además tampoco existen referencias exactas de las fechas de composición. En cualquier caso están catalogadas de muy principios del siglo XX.

Esta es la relación de marchas procesionales de las que se tienen constancia:

AL CALVARIO

DOLORA

LA HOSTIA SAGRADA

LA PURÍSIMA CONCEPCIÓN

MONSERRAT

PASIONAL

PERDÓN

PIEDAD

TRIUNFAL

¡QUÉ TRISTE!

AL SANTÍSIMO SACRAMENTO.   Se trata de una marcha de estilo Eucarístico con cornetas.

LAMENTACIÓN.  En esta ocasión nos encontramos con una marcha de estilo fúnebre. Fue grabada por la Banda de Música de la Armada de Madrid en el año 1990, en un vinilo titulado “La música de nuestra Semana Santa. Antología. Vol. I”.

LA DEVOCIÓN DE LA CRUZ.  De carácter fúnebre, hoy día conocemos alguna grabación de audio de ella gracias a la Banda de Música de Catral (Alicante) y que suele interpretarla en la Semana Santa de Cartagena acompañando musicalmente a la Agrupación de Santiago Apóstol.

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