Escandalo

EscandaloEn su acepción tercera de la REA define perfectamente la situación que estamos viviendo: desenfreno, desvergüenza, mal ejemplo. Tras una serie interminable de operaciones y casos en los que la clase política esta presente, ahora desayunamos un día si y otro también con la “Operación Púnica”, y tan asombrosa es que las tostadas se quedan a mitad de camino a la boca, porque aunque cueste trabajo creerlo después de lo que ha caído en estos últimos años, la gente de a pie aun conservamos la capacidad de asombrarnos y de indignarnos.

Seguro que a muchos de ustedes, ante la denominación del nuevo escándalo, han recordado las famosas guerras púnicas, Roma contra Cartago se disputaban el control del denominado Mare-Nostrum, al ganar Roma pasaron a la historia como “púnicas”, si hubiera ganado Cartago seguro que las conoceríamos como “romanas” que es como las denominaban ellos, así que tras bautizar este nuevo escándalo con tal nombre, no nos queda otra que ser “romanos” y ganar realmente esta guerra por el control de nuestro Mare-Nostrum.

Lo que no tengo claro es como ganaremos, realmente no veo un movimiento claro dentro de nuestra clase política que sigue en estado de sopor, que no de estupor, ante todos estos hechos púnicos y pre-púnicos. Esta misma semana algún jurista ha manifestado que nuestro código penal esta pensado para “roba gallinas” pero no para delitos de este tipo, y aun no he visto a nadie tirar del carro de una reforma  que haga no rentable delinquir de esta manera, hoy por hoy es bastante barato, y visto lo visto, a este carro se apuntan muchísimos, y me parece a mí, que desde la famosa operación Malaya ya han tenido tiempo suficiente para hacer algo al respecto.

Seguramente estoy en un error tremendo, pero tengo el convencimiento que a ninguno de nosotros nos importa lo mas mínimo quién (léase partido) tome la iniciativa en este asunto, pero lo que realmente queremos es que alguien la tome, pero ante tanta pasividad empiezo a pensar que nadie esta capacitado para hacerlo o bien ninguno tiene intereses en ello.

Posiblemente el problema nace de los políticos que tenemos, muchos de ellos son simplemente profesionales de la política, sin experiencia laboral de ningún tipo, seguro que ningún empresario pondría en puestos de gestión, ellos nos gestionan en el mas amplio sentido del término, a alguien sin experiencia previa, nuestros partidos si, y nosotros tan felices, y si a esto le unimos a prisa de algunos profesionales de la política por resolver su vida al tener no solo la espada de las elecciones sobre sus cabezas, sino también la del propio partido…. nos encontramos con lo que nos encontramos.

En nuestro papel de romanos, quizás nos fuera mejor si votamos a la persona no al partido, así si no funciona en la siguiente elección desaparece del mapa, y nos evitamos el bochorno de listas electorales con sospechosos habituales, los partidos se verán forzados a llenar sus listas según nuestros intereses y no según sus intereses internos, lo que evidencia sus prioridades, y ademas de esta forma les obligamos a negociar entre ellos de forma distinta, porque el que ha ganado el sillón tendría muy claro que seremos los romanos los que finalmente lo levantaremos de él o no.

En este escenario imaginario, tengo el pleno convencimiento que los delitos “púnicos” serían perseguidos y sancionados con absoluta contundencia,  el tan simplemente conocido “quítate tu, para ponerme yo”, seria un aliciente, pero el hecho de “caer” por pasividad o permisividad sería un acicate incuestionable.

¡Romanos! Cárcel y restitución, esa es la receta, ¿a que están esperando nuestros generales? porque para vaguear y divagar ya estoy yo.
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