Mis Profesionales

Mis ProfesionalesEstos días he tenido la “aventura” de relacionarme con quienes se hacen llamar profesionales y que por sus actos demuestran que no lo son, .pero siguen manteniéndose en sus trece como si su empecinamiento les otorgara ese estatus, o peor aun, como si la experiencia les indicara que no dando un paso atrás, el común de los mortales doblegaremos nuestra mente y abrazaremos su fe.

Antes, a esos asalta bolsillos, los identificábamos tradicionalmente con fontaneros, electricistas, chapistas, mecánicos… es decir teníamos la ingenuidad de creer que los “listillos” eran trabajadores manuales y casi autodidactas o con formación no cualificada. En nuestra ingenuidad pensábamos que pasar por la universidad o tener un tipo de formación reglada daba como resultado un autentico profesional, lo que no deja de ser una forma de discriminación absurda, nacida, entiendo, del hecho de que la educación estaba al alcance de pocos, por lo que deducíamos e imaginábamos que esos pocos debían ser, si o si, auténticos profesionales.

Si usted se encuentra con un abogado, o uno que dice serlo, porque aquí en cuanto termina la formación universitaria se autodenomina así, por las buenas, abogado, y le entrega un borrador de una escritura de compraventa, que en el mismo borrador se define el acto como compraventa y requerimiento, salga corriendo, porque realmente ese “profesional” no tiene los conceptos claros por mucho que le cuente el cuento de Caperucita Roja y sus hermanitas.

Si su agente de seguros le afirma y reafirma que cierto riesgo esta cubierto en póliza, y usted tras perder medio día descifrando el condicionado de marras no lo localiza, solicita que le indique donde esta exactamente esta cobertura, y su “profesional” agente, le contesta al cabo de dos días indicándole que es una clausula nueva que ahora mismo se la incluye… huya despavorido, y es mas, cambie de compañía de seguros, la “ignorancia” no es solo culpa suya, sino y en gran medida de la compañía para la que trabaja.

Si en una notaria le presentan un borrador en el que usted actúa solito, pero misteriosamente aparece su cónyuge, cuando carece de él, y/o otros personajes sin identificar… no siga leyendo y salte directamente por la ventana mas cercana, ese oficial no domina ni tan siguiera la útil técnica del copia y pega, por lo que evidentemente firmar ahí es una actividad de alto riesgo.

Si un medico especialista tras “recetarle” un Tac, le explica con la carísima prueba presente los problemas que tiene su cadera izquierda cuando sus problemas son en su cadera derecha… parpadee, pellízquese, oblíguese a reconocer que no es usted un personaje de un chiste, que no esta en un programa de cámara oculta y directamente solicite una misión de rescate a Sylvester Stallone si sus problemas de físicos le impiden demoler esa consulta que es lo menos que se merece ese “profesional” por el bien de todos.

Si su banco le ofrece unas explicaciones técnicas y originales cada vez que tiene usted una incidencia que le perjudica en su cuenta que en la mayoría de los casos terminan solucionándose según su petición, pero misteriosamente nunca hay incidencias que le beneficien, no lo dude, esta usted ante un “perfecto profesional”, pero tampoco lo dude, usted no es su cliente, usted es su victima.

Su profesionalidad se centra en la cuenta de resultados de banco, y usted no es mas que un medio de producción necesario, pero insignificante y sustituible, y mi consejo ante estos casos es que mientras la banca siga campando por sus respetos, usted y yo y todos, nos convirtamos en un medio de producción necesario, insignificante, sustituible y costoso, entretengamos a su personal con cuestiones a cual mas absurda: solicitemos ahora que no nos manden la documentación en papel, y en cuanto así sea, lo contrario; pidamos dos o tres veces lo mismo; neguemos recibir lo que nos envían; perdamos tarjetas misteriosamente; pasemos nuestro dinero, el que lo tenga, de banco a banco y tiro por que me toca, siempre que podamos, en resumen seamos unos clientes profesionales, que va siendo hora de que ser cliente también sea una “perfecta profesión”.

Buenos días Vietnam! Qué vagancia divagar tras las vacaciones!

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