Cofradía de la Humildad (Zafra)

Cofradía de la Humildad y Paciencia

Cofradía de la Humildad y Paciencia

Cofradía de la Humildad y Paciencia

Hermandad y Cofradía de Nazarenos del Milagroso Cristo de la Humildad y Paciencia y María Santísima de la Salud

Fundación:1.925
Pasos:Dos
Día de SalidaMiércoles Santo
Hábito:Túnica morada, capirote blanco con el escudo de la cofradía. Capa, cíngulo y guantes blancos
Cofradía de la Humildad y Paciencia
Sede CanónicaIglesia Santa María de Candelaria y Capilla del Arco Jerez

Redes Sociales

Cofradía de la Humildad y Paciencia
Fotografía: Facebook de la Cofradía

Cristo de la Humildad y Paciencia

Imaginero

Cofradía de la Humildad y Paciencia
Fotografía: Manuel Méndez Zama

Paso de Misterio

Cofradía de la Humildad y Paciencia
Fotografía: Facebook de la Cofradía

María Stma. de la Salud

Luciano Galán (2004)

Cofradía de la Humildad y Paciencia
Fotografía: Museo de Santa Clara

Paso de Palio

Cofradía de la Humildad y Paciencia
Cofradía de la Humildad y Paciencia

Breve Reseña

Por los años de 1520 se fundó en la Capilla del Arco Jerez la Cofradía de la Santa Caridad, fundada por los Duques de Feria y que tenían como titular al Stmo. Cristo de la Humildad y Paciencia.

Además de curar enfermos y socorrer con limosnas, tenían como misión asistir a los reos sentenciados a pena capital (de Manuel Sánchez en su «Hospital de Santiago de Zafra»).

De ahí que el Cristo tuvo el privilegio hasta 1957 de poner en libertad a un preso por Semana Santa de la vecina cárcel de la Plaza Chica. Por tanto, pudiera llevar procesionando, aunque con interrupciones, casi cinco siglos, y tratarse de la Cofradía más antigua de Zafra.

Con algunos periodos de decadencia, reorganizaciones como la de 1869 como una Sociedad de Socorros Mutuos, y otros avatares, la última refundación se realizó el 4 de enero de 1925. La Virgen acompaña al Cristo de la Humildad y Paciencia desde finales del siglo XVIII o principios del siglo XIX (este acompañamiento es narrado por Vivas Tavero en 1901).

Primitivamente hacían estación de penitencia en la iglesia del Rosario, donde se predicaba el Sermón, pero esta costumbre se perdió en 1958 aproximadamente.

La Virgen, representa imagen dolorosa de María Santísima en su advocación de Salud, talla de madera de Cedro Real del Líbano, policromada al óleo al pulimento brillante, técnica muy usada desde finales del siglo XVII, y que consiste en tres capas de policromía muy bien secas entre ellas y pulimentadas con vejiga de cordero que hará una emulsión del oleo borrando la marca del pincel y haciendo una tez muy fina y delicada a la imagen, con ojos de cristal pintados pestañas postizas y lagrimas de cristal, bendecida en la localidad sevillana de Utrera, el 12 de Diciembre de 2004.

Antes de la actual Imagen, acompañaba al Milagroso Cristo de la Humildad y Paciencia, Nuestra Señora de los Dolores (La Soledad) que procesiona en solitario el Viernes Santo por la noche.

La capilla del Arco Jerez, en la que se encuentran las imágenes del Milagroso Cristo de la Humildad y Paciencia y María Santísima de la Salud, está construida sobre la puerta oeste o Arco de Jerez de la muralla de Zafra.

Aunque la cerca y sus puertas fueron levantadas entre 1428 y 1449, la construcción de la capilla es tardía. La reforma más antigua conocida es de 1611, pero su aspecto actual deriva de la obra ejecutada entre 1675 y 1679. Si en la primera se hizo una capilla abierta, entre las esculturas marmóreas de San Crispín y San Crispiniano, patronos del gremio de curtidores y zapateros; en la última, se creó el ámbito diáfano, cubierto con una cúpula sobre pechinas, que puede verse.

En dicha Capilla se encuentra la talla de la Virgen de la Caridad, desconocemos si el retablo y la imagen de la Virgen estuvieron colocados en la capilla-hornacina de principios del siglo, o se hicieron ex profeso para la nueva, dado que su cronología nos permite conjeturar lo uno y lo otro. Lo que no hay duda es su relación con las maneras de trabajar de Blas de Escobar, un ensamblador y escultor de prestigio en esa centuria.

Mas si el retablo y la imagen no se debieran a la mano de Escobar, lo serán de la de alguno de los maestros que se formaron en su taller: Alonso Rodríguez Lucas, Antonio Vélez Moro o Lorenzo Román.

La Virgen de la Caridad, que ocupa la hornacina principal del retablo, aparece de pie y algo envarada, en contraste con los agitados dobleces del manto que la envuelve y la inquietud del Niño que ofrece a la devoción de los fieles.

Se trata de una talla en madera de pino, a la que se ha aplicado una policromía mixta: mientras en las encarnaduras se emplea el óleo bruñido; en los paños, el pan de oro y el temple siguiendo las técnicas del estofado, esgrafiado y rajado. Los ojos son de vidrio soplado y el manto, que muestra una bellísima ornamentación, se remata con una fimbria de encaje de bolillo, encolada y dorada.

Fuente del texto: Junta de Cofradías de Zafra

Cofradía de la Humildad y Paciencia

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