Cofradía de la Soledad (Cieza)

Cofradía de la Soledad Cieza

Cofradía de la Soledad

Cofradía de la Soledad Cieza

Real, Ilustre, Venerable y Primitiva Cofradía de María Santísima de la Soledad

Fundación: 1.692
Pasos: Uno
Día de Salida Viernes Santo
Hábito: No portan habito. Traje y vestido de riguroso luto en negro.
Sede Canónica Basílica de Nuestra Señora de la Asunción
Cofradía de los Dormis

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Cofradía de la Soledad Cieza
María Santísima de la Soledad

Fotografía: Antonio J. Hernández

Juan González Moreno (1942)

Cofradía de la Soledad Cieza
Trono de la Soledad

Fotografía: Antonio J. Hernández

Trono: Andrés Pujante Cierva (f.s. XIX)

Cofradía de la Soledad Cieza
Cofradía de la Soledad

Fotografía: Antonio J. Hernández

Cofradía de la Soledad Cieza

Fotografía: Antonio J. Hernández (color)

Breve Reseña

Cofradía de la Soledad Cieza. La participación de una primitiva Imagen con la advocación de María Santísima de la Soledad en la Procesión del Santo Entierro está constatada desde su llegada a Cieza en los primeros años de mil seiscientos. De hecho su Cofradía también se ocupaba de determinadas funciones de Iglesia, entre ellas la del descendimiento del Viernes Santo: “…en el Biernes Santo por la mañana llevar desde el convento de esta Villa a su Iglesia Parrochial para la funcion de su descendimiento a el Santo Christo que esta en otro convento para que se le a de formar su tablado enlutado…”, así lo ponía de manifiesto en 1712 el regidor D. Francisco Marín-Ordóñez al estipular que sus descendientes debían seguir costeándolas.

Esa primera Imagen de “La Soledad” habría desfilado al menos durante el siglo XVII y hasta la constitución de su propia Cofradía en el seno de la Cofradía de la Sangre de Cristo, como se desprende de una escritura, fechada en 1671, de recepción de enseres de la Imagen por parte del Mayordomo de la Cofradía de la Sangre de manos de la viuda del que había sido su responsable: “En la villa de Cieza en diez y ocho dias del mes de agosto de mil seiscientos y setenta y un años ante mi el escribano publico y testigos parecio presente Francisco perez Carpintero el mayor mayordomo de la cofradía de la sangre de Cristo vecino de esta dicha villa y dijo que por quanto fin y muerte de lorenço motellon a subcedido en la dicha cofradía quien la tubo a su cargo y entreveía antes quienes hoy aquí se reconozca la ropa que tiene y adornos de bestir la dicha cofradía y la virgen de la soledad. — y recibo de Juana despinosa biuda del dicho Lorenço motellon los vienes y ropas siguientes…”

Es en 1692 cuando, junto con la Cofradía de Jesús de Nazareno, la Cofradía de María Santísima de la Soledad, denominada en sus orígenes y durante bastante tiempo después Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad, solicita su erección estableciendo constituciones propias para “poder solemniçar la semana santa de cada una de las procesiones que seaçen con estas santas Ynsinias los dias Jueves y Viernes”. Sin embargo, la constitución efectiva no se produce hasta el 11 de marzo 1730, momento en el que el primer Libro de Actas de la Cofradía explicita que sus fundadores obtuvieron la aprobación de los dieciocho preceptos por los que se habían de regir por el Provisor y Vicario General de la Diócesis, Dr. D. Francisco Linero y Lezcano. Resulta cuando menos extraño que entre la solicitud de constitución y la constitución propiamente dicha haya transcurrido un periodo de tiempo tan largo; cabe la posibilidad, muy remota, de que durante esos casi cuarenta años la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad hubiese estado asociada a la de Jesús Nazareno (así puede pensarse siguiendo el testamento de D. Juan Gómez de Aledo y Abellán: “y asimismo me asista y acompañe mi cuerpo la Hermandad de Nuestro Padre Jesús y Nuestra Señora de la Soledad, en atención a haber sido Hermano Mayor de la misma”).

Los Cofrades, amén de tener la obligación de acompañar al Santísimo en las visitas a enfermos, de acompañar en el entierro a los Hermanos fallecidos y de decir misa por los mismos (costumbres que se irán difuminando hasta perderse durante el siglo XX), estaban obligados a participar en todos los Actos de culto que organiza la Cofradía; el Novenario de Dolores, uno de los más importantes, fue promovido por la Cofradía desde 1730, y desde los principios del siglo XIX y hasta los inicios del XX se hizo conjuntamente con la Cofradía de Jesús Nazareno, pasando a denominarse Novenario de Jesús y Dolores, costeando ambas Cofradías a partes iguales el altar para el mismo, altar cuya construcción se inició a finales del siglo XIX y finalizó en 1908 tras su dorado por Pedro Valch.

De la primera Imagen de “La Soledad” de la que tenemos referencia sabemos que fue encargada en 1612 por D. Diego Padilla, aunque desconocemos a quién. La Imagen que sustituyó a ésta en 1749 (con la advocación inicial de Nuestra Señora de la Soledad y Dolores), destruida durante la Guerra Civil, era una obra de Francisco Salzillo que el escultor Sánchez Araciel restauró en 1911; así lo demuestra el contrato de la misma: “Yo digo, D. Francisco Salzillo, vecino de esta ciudad y maestro de escultor en ella, que por este me obligo á hacer y dar por finalizado, por todo el mes de febrero del año que viene de mil setecientos cuarenta y nueve, y entregar a los señores de Talón y Marín-Blázquez en la Villa de Cieza, la imagen de María Santísima de la Soledad en la forma siguiente: La cabeza de la Virgen, manos y pies con devanaderas de ocho palmos para que se pueda bestir con ropas de seda; y peana de la misma madera, según corresponda. Cumplido abiso por el presbítero que medió en el encargo, según corresponde a su abiso por carta de diez de abril dixiendo que ya queda tratada la exequción de dicha imagen prebiniéndome que para quenta de ella los señores de Talón y Marín-Blázquez me entregan mil rs. de vellón de los dos mil quinientos que está ajustada, y así terminada se entregará a dichos señores, siendo por cuenta de ellos las andas según combienen y de la mía los tornillos para su seguridad. Una vez echa la Virgen con oxos de cristal, encarnación y colores que correspondan y lágrimas, los dichos señores me entregarán los mil quinientos rs. restantes, en esta forma por todo el mes de diciembre de este año o a la entrega de la Virgen como les manifesté en mi carta. Lo firmo en Murcia a 16 de mayo de 1748. Firmado José Talón; Firmado Francisco Salzillo. Es copia”. Costeada por su Camarera Dña. Piedad Jaén Talón y también de vestir, como su predecesora, en el año 1942 el Imaginero murciano Juan González Moreno realizó una réplica de la anterior que, por encargo de su actual Camarera, Dña. Piedad Marín-Blázquez, fue restaurada en 1999 por Javier Bernal Casanova bajo la presidencia de su actual, D. Pedro Escudero Mateo.

Fuente del texto: Cieza Procesiona

Cofradía de la Soledad Cieza

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