El Voto de Segovia a San Roque

El Voto de Segovia a San Roque

El Voto de Segovia a San RoqueCorría el año 1599 cuando cobra un especial protagonismo San Roque. Será con motivo de la gran peste que asoló la ciudad y la tierra en el citado año de 1599.
Según narra el historiador Diego de Colmenares, testigo presencial de los hechos, la enfermedad ya llevaba circulando tres años e infectando pueblos de Vizcaya y Castilla, a ello se unió la carestía del pan por la mala cosecha de 1598, y juntándose hambre y enfermedad, dieron como resultado la peor epidemia conocida de la historia en nuestra ciudad de Segovia. Se trataba de la peste ganglionar, casi imposible de curar con los medios y conocimientos de la época.
Aunque los primeros casos aparecen en Febrero, parece que la enfermedad empieza a extenderse en primavera y llega a su mayor virulencia con el calor. Así, el Ayuntamiento empieza a tomar serias medidas a partir del mes de Abril, reforzándolas en Julio y Agosto principalmente. Dichas medidas, podemos agruparlas en tres clases:

-Preventivas y obligadas: cierre físico de la ciudad y sus arrabales y cese de todo su comercio con gravísimas consecuencias económicas. Prohibición de todo tipo de reuniones y creación de una junta de la peste.
-Médicas e higiénicas: visitas de los enfermos por médicos, cirujanos, barberos y voluntarios, con ropa de cuero para resistir al contagio, estableciendo hospitales de apestados, fuera de la población: San Lázaro, Santa Lucía y Santa Catalina. Rápido enterramiento de cadáveres y quema de sus ropas.
-Piadosas y religiosas: reparto de pan entre los pobres, y puesto que para aquellos segovianos la causa última de la epidemia era el castigo de Dios por sus pecados, lo mejor sin duda sería que “procurasen aplacar la ira Divina con obras de penitencia, cuidasen con amor a los afligidos y buscasen la intercesión de algún Santo protector ante Dios».

– Muchas otras medidas curiosísimas se tomaron, como la de encender por las noches grandes hogueras de madera de enebro, por su agradable olor, o la de organizar cada noche bailes de rueda al son de las dulzainas y tamboriles, para levantar el ánimo de la población.
El 14 de Agosto, el Ayuntamiento acuerda organizar una fiesta en honor a San Roque (Día 16) y nombrarle como Santo Protector ante la peste. Y numerosos segovianos asistieron a implorar ante San Roque su intercesión para el cese de la enfermedad.
Así fue, y a partir del mes de Septiembre cesó la gran mortandad y sanaron y salieron de los hospitales gran número de enfermos, aunque hasta noviembre el Ayuntamiento no despide a varios médicos, comenzando entonces a evaluar los costes que había tenido la enfermedad.

El historiador Colmenares cifra que “habiendo muerto en seis meses 12.000 personas. El impacto fue tremendo, mermando su población y sumiendo a su famosa industria pañera a un gran parón en su economía, lo que haría que la floreciente Segovia del siglo XVI nunca llegase a recuperarse».

Diego de Colmenares, historiador segoviano así lo narra literalmente en su libro «Historia de la insigne Ciudad de Segovia y compendio de las historias de Castilla», publicado en 1637:

«Desde el año1596, estaban los pueblos de Vizcaya y algunos de Castilla inficcionados de un mal activo, maligno y contagioso. El viernes 26 de Febrero de 1599 enfermó en nuestra ciudad, el primero de esta dolencia con una seca o tumor en la garganta y murió el lunes siguiente. Continuaron algunos enfermos y el pueblo se llenó de temor. Decretó la ciudad que tapiasen las entradas y en las principales se pusieron guardas distribuidas por casas y familias; y que cada dia al ponerse el sol en plazas y calles se incidiesen hogueras de enebro, madera olorosa que por cuenta del común se tragese de los montes de Sepúlveda.
No obstante, la muerte se enseñoreó de la ciudad. El ímpetu de la epidemia parecía incontenible. Todo era lástima y horror, enfermos y difuntos llenándose los Templos y cementerios de cadáveres. Afligidos y atónitos vimos en lo ardiente de Junio y Julio las cuevas y campos llenos de camas y enfermos, por no caber en tantos hospitales.
Con espectáculo tan horrible juzgaba el discurso humano que el otoño, siempre enfermo, despoblaría la ciudad y comarca.
El Obispo D. Andrés Pacheco, que se encontraba en Madrid, acude presuroso al remedio de la afligida ciudad, comprometiendo en el empeño su persona y bienes. Muchos Clérigos y Religiosos asiten a los apestados y mueren víctimas del contagio.
Mientras tanto, el corregidor, representante de los poderes centrales del reino, abandona Segovia.
La ciudad, angustiada y despavorida, apela desesperadamente al Cielo por intercesión de San Roque. Como dijimos antes, el domingo 8 de Agosto del aquél año trágico de 1599, se acuerda e instituye el Voto de Ciudad en honor del Santo; Voto que en la Catedral confirmó el Obispo.
A mediados de aquel mismo Agosto mejora espectacularmente la situación y a primeros de Septiembre la epidemia ha quedado vencida.
El viernes 10 de Septiembre se celebró en todas las parroquias y Conventos de Segovia una Oficio general por los difuntos; por los que habían sucumbido en la epidemia».

 

LA IMAGEN

San Roque Anónimo del siglo XVII.

 Figura estante y frontal del Santo abogado contra la peste con casaca azul y tabardo rojo, ambos con flores doradas, llevando en la mano izquierda báculo y bordón de peregrino. Junto a su pie derecho un can con un pan en la boca.

Procede de la antigua Ermita de San Roque y en la actualidad en la Iglesia de San Millán.

La desaparecida Ermita de San Roque, era propiedad municipal y se ubicaba en el llamado «Campo de San Roque», actualmente «Jardinillos de San Roque». En 1679 la Ermita se encontraba ya en estado de ruina y tras diversos avatares e intentos de llevar la Imagen del Santo al convento de Sancti Spíritus, en el año 1800 y por acuerdo municipal, San Roque, se le fijó definitivamente y por «ley», en la Iglesia Parroquial de San Millán.

Ermita_sanroque

Grabado de la Ermita de San Roque de Antón van den Wyngaerde.

 

EL VOTO DE LA CIUDAD

Cada 16 de Agosto, el Ayuntamiento de Segovia baja a la Iglesia de San Millán y el Alcalde renueva el voto a San Roque con la siguiente fórmula:

«En nombre y representación del pueblo de Segovia, acudo ante Ti, Señor San Roque, abogado de la peste e intercesor entre el Señor Dios y los hombres, a renovarte la fidelidad de esta ciudad noble y agradecida.
Hoy queremos en el ofertorio de esta asamblea litúrgica, renovar el voto que un día en el año mil quinientos noventa y nueve, hiciera el consejo de la nuestra ciudad de Segovia en agradecimiento a tu intercesión por haber sanado tantos contagiados del mal de la peste.
Acepta Señor San Roque la ofrenda del pueblo de Segovia que depositamos ante vuestra imagen, tened por renovada la fe antigua de esta ciudad, concedemos la esperanza de la salud espiritual y temporal, y dad a este pueblo vuestro la singular virtud de la caridad. Señor San Roque, interceded ante Dios y su Madre, por esta ciudad de Segovia, interceded por este barrio de San Millán, que hoy celebra solemnemente vuestra fiesta, interceded por los hombre y mujeres de este pueblo, por los niños y los adolescentes, por todos los vecinos de esta ciudad, interceded por todos los españoles, hasta que otra vez, en el año venidero, volvamos a postrarnos a ofrecerte este voto de fe y esperanza, en otra fiesta de San Roque. Amén.»

 

voto San Roque

En el año 2014, por primera vez en 400 años una mujer ocupaba la Alcaldía de Segovia. Clara Luquero, alcaldesa de Segovia, renovó el Voto a San Roque.

 

LA PROCESIÓN

La Mayordomía de San Roque se funda en 1599 como se demuestra en el viejo Cartulario que se encuentra en los archivos de la Parroquia de San Millán. Estos Cartularios se denominan “libro becerro” o «Tumbo”.
Se sabe que en el año 1939, por motivo de la recién «estrenada» guerra civil, San Roque fué subido a la Catedral para su Novena, y el día de su fiesta, la Procesión le volvió a San Millán. La Procesión de ese año, contó con la Capilla de Música, que entonó unos villancicos al Santo. La procesión se detubo ante las viviendas de los enfermos, mientras se entonaba el «Salus Infirmorum».

La procesión la abría los clarines y timbales del Ayuntamiento, cuyos toques se encuentran en esta copia con la transcripción de Luis de Pablos.

San Roque - toque de clarín

Hasta los año 60, la acompañaba la Banda de música del Hospicio a ritmo lento y con marchas de Procesión,  un par de personas  portaban las «alvillas». Se trataba de unos cajoncitos de madera con asas y cuyos portadores caminaban por ambas aceras recogiendo donativos y tras unos años sin celebrarse, en 1979 se decide cambiar el acompañamiento musical a la dulzaina y tamboril, con las típicas jotas castellanas.

San Roque - timbal

Timbal que se utilizaba en las fiestas Solemnes de la Ciudad.

Hasta el año 1934, El Santo era portados a hombros en unas andas procesionales que muchos años mas tarde se restauraron por la Cofradía de la Soledad al pie de la Cruz y Santo Cristo en Su última Palabra para procesionar al Nazareno de San Clemente en la mañana del Viernes Santo, en su Via Crucis hasta los «Altos de la Piedad». En 1935 y con motivo de las fiestas de la Catorcena, se estrenó su actual carroza.

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Carroza procesional de San Roque, elaborada por el Sr. Críspulo Esteban en 1935

 

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Procesión de San Roque a principios de los años 80

En el año 1999, se celebró el IV Centenario del Voto de la Ciudad de Segovia a San Roque.

San Roque_IV centenario

San Roque_La tesmpestad

El 21 de Agosto de 1881, el periódico segoviano, dominguero, tempestino y joco-satírico «La Tempestad», se hacía eco de la Procesión de San Roque en estos términos:
«Una vez que la comitiva religiosa avanzó hasta el puente de San Millán, corté por una callejuela para salirla al encuentro en la calle Caballares.
Allí esperé largo tiempo sin que la Procesión apareciese.
Sobre esto se hacían dos versiones distintas.
Unos explicaban el retraso diciendo que la Procesión se había parado en el camino para cantar un villancico.
Otros decían que había sido detenida por un oficioso agente del municipio, el cual había observado que el perro de San Roque no llevaba bozal, contra lo mandado por el alcalde en el bando que echó a perros.
La verdad no he podido averiguarla».

 

procesion_sanroque

 

El Voto de Segovia a San Roque

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