Florentino Trapero Ballesteros

Florentino Trapero Ballesteros

Florentino Trapero Ballesteros

Florentino Trapero

 

Escultor, restaurador e imaginero segoviano.  Aguilafuente (Segovia) el 16 de octubre de 1893 – falleció en Madrid, 4 de agosto de 1977.

Nació en Aguilafuente, donde su padre era secretario del Ayuntamiento. Contrajo matrimonio el 27 de abril de 1922 con Mª Cristina Ballestero González, en la Iglesia del Buen Suceso de Madrid. El matrimonio tuvo cuatro hijos: Ángel (1925 · 2006), Florentino (1927 · 2000), María Cristina (1928 · 2015) y Juan Jesús (1933 · 1999).

Juzgado en 1937, durante la Guerra Civil Española, por las autoridades franquistas con el cargo de auxilio a la rebelión (a pesar de haberse mantenido fiel al gobierno legalmente constituido), fue condenado a una pena de 32 años, que no llegó a cumplir en su totalidad.

Desde muy niño mostró su vocación artística. En 1908 comenzó en Madrid sus estudios en la Escuela Superior de Pintura, Escultura y Grabado. Concentrado en la producción artística y la docencia, trabajó desde 1913 como profesor de Instituto en Jaca y Reinosa. Consiguiendo en 1935, por oposición, la plaza de Catedrático de Instituto siendo destinado a a Avilés y en 1961, fue nombrado Catedrático de Dibujo en Valdepeñas (Ciudad Real).

A lo largo de su vida creó unas 196 obras escultóricas, repartidas por toda España y en distintas catedrales.

Desde 1943 hasta 1949, inclusive, llevó a cabo, como escultor-jefe, la restauración de todas las esculturas dañadas por la Guerra Civil Española en la catedral de Sigüenza (Guadalajara). Ejecutó, por concurso, en madera, el paso de la Semana Santa de Zamora, La Borriquita (1949-1950), para la Real Cofradía de Jesús en su entrada triunfal a Jerusalén. En 1951, realizó, por concurso, la imagen de San Cristóbal, que se venera en la parroquia de San Cristóbal y San Rafael, de Madrid así como la imagen de San José en la capilla de la derecha del crucero y la imagen de San Cristóbal, en piedra, de la puerta principal de dicha parroquia. Entre 1952 y 1956, ejecutó, en piedra, ocho estatuas de escritores –Cervantes, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Quevedo, Tirso de Molina, Moratín, Espronceda y Zorrilla– para la fachada del Aula Magna de la Universidad Laboral de Gijón (Asturias).

En 1955, diseñó y talló en madera todo el Altar Mayor de la iglesia parroquial de Galapagar (Madrid). En 1957, talló la imagen de Nuestra Señora de la Resurrección, que cierra los desfiles de Semana Santa en Zamora. En 1958, ejecutó, en madera vista, una Virgen de la Inmaculada Concepción para el colegio del Pilar, Madrid. Ese mismo año, diseñó, modeló y esculpió la fuente monumental, con relieves, de Aguilafuente (Segovia). En 1961, realizó una estatua del monumento al Doctor Andrés Laguna para la plaza del mismo nombre, en Segovia. Restauró, en 1963, el tímpano, gótico, existente en el lado del Evangelio de la Catedral de Santa Maria de Vitoria.

Ese mismo año, realizó el panteón, en el que yacen su mujer y él, en granito pulimentado y con un grupo escultórico de la Piedad, en piedra, en el Cementerio de la Almudena de Madrid. Realizó las estatuas en piedra de los catorce apóstoles para el pórtico principal de la Catedral Nueva de Vitoria (1963 – 1969). Entre 1967 y 1969, modeló y talló, en mármol italiano, –por encargo de su hijo Juan Jesús– la estatua Adán Arrepentido, para su el jardín de su casa en Aravaca (Madrid). Por expreso deseo de Juan Jesús, sus herederos donaron esta estatua al Ayuntamiento de Aguilafuente a su muerte, y se exhibe ahora en la entrada principal del mismo.

En un museo dedicado a este artista el Ayuntamiento de Aguilafuente, su villa natal, se exhiben varias de sus obras, y también en espacios privilegiados de su casco urbano.

En 1922 fue galardonado con el premio ‘Victorio Macho’ en el Concurso Nacional de Esculturas Policromadas, por una cabeza de Beethoven, en mármol policromado, hoy propiedad del Círculo de Bellas Artes de Madrid. Recibió la Mención Honorífica en la Exposición Iberoamericana de Sevilla (1930) o el premio de la Exposición de Pintura y Escultura de Castilla y León en Santillana del Mar. También ganó concursos como el de modelos para la corona de la Virgen de la Fuencisla (patrona de la ciudad de Segovia) en 1916.

Fuente de información: Borriquita de Zamora.

 

La Borriquita de Zamora.
Fotografía: Maribel Seño

 

En la exposición permanente de Florentino Trapero en Aguilafuente podemos contemplar más de 80 obras entre las que se encuentran dibujos, bocetos, tallas, yesos preparatorios y esculturas en pequeño y gran formato.

Concentrado en la producción artística y la docencia,trabaja como profesor de Instituto en Jaca y Reinosa; consigue  después  la  plaza de  Catedrático  de  Instituto siendo   destinado a Calatayud  posteriormente a Avilés.

Entre los galardones y concursos ganados a lo largo de su vida destacan el de modelos para la corona de la Virgen de la Fuencisla en 1916, el premio Victorio Macho de esculturas policromadas (1922) la Mención Honorífica en la Exposición Iberoamericana de Sevilla (1930) o el premio de la Exposición de Pintura y Escultura de Castilla y León en Santillana del Mar.

En lo referente a su dilatada labor profesional cabe reseñar el encargo de la restauración de las esculturas dañadas durant la Guerra Civil en diversas catedrales, especialmente en la de la Seo de Sigüenza (1943-1949), donde fue el Director de restauración escultórica. Junto a ello destaca también la realización de diversas obras escultóricas para la Catedral vieja y nueva de Vitoria (esculpió  14  imágenes  de  apóstoles que  forman  parte  del  pórtico), las esculturas de la Universidad Laboral de Gijón, el altar mayor de la iglesia de  Galapagar o la estatua de el Adelantado de Florida Pedro Menéndez en Avilés.

En su faceta de imaginero se encargó de la realización y restauración de imágenes como las de la Semana Santa de Zamora,entre las que destaca el paso de La Borriquita (1949-1950), una de las mejores aportaciones escultóricas a la Semana Santa zamorana del siglo XX. Fue realizado en pino de Soria y representa a Jesús montado en una burra y rodeado por un hombre y dos mujeres, una de ellas con su niño en brazos; detrás van otros dos niños jugando con un pollino. Fue bendecido en 1950 y desfiló por primera vez el 2 de abril de ese mismo año.

En total, Florentino Trapero, creó a lo largo de su trayectoria unas 196 obras escultóricas, repartidas por toda la geografía española.
La visita a la exposición permanente puede completarse paseando por la Villa del Sínodo, en la que podrán conocerse otras obras notables del escultor: la tumba de su padre en el cementerio de la localidad, la fuente situada en el centro de una de las plazas del pueblo a la que dan carácter los relieves del “resinero” y del “segador”, unos originales caños con forma  de  piña  que  se  repiten  en  varias  fuentes  de  la localidad, y la figura del “Adán arrepentido”, esculpida en mármol y emplazada junto al Ayuntamiento.

 

Adán arepentido.
Fotografía: Mapio

 

ALGUNAS OBRAS

 

San Cristóbal.
Totografía: Emilio Martín

 

Tumba.
Fotografía: Carlos Sánchez

 

Interior Museo Florentino Trapero.
Fotografía: Maribel Ejido

 

Plaza de la fuente (Aguilafuente).
Fotografía: Mapio

 

Apóstoles de la Catedral de Vitoria.
Fotografía: lostonsite

 

Altar de la Parroquia de Galapagar

 

Estatua de Andrés Laguna

 

 

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