Hermandad de la Expiración (Córdoba)

Hdad de la Expiración

Hdad de la Expiración

Hdad de la Expiración

Real, Venerable e Ilustre Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Expiración, María Santísima del Silencio y Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos Coronada y San Antonio María Claret

Fundación:1.918
Hdad de la Expiración

Stmo. Cristo de la Expiración

Anónima (s.XVII)

Paso de Misterio
Fotografía: Antonio Arrebola

Pasos:Dos
Día de Salida:Viernes Santo
Hábito:Túnicas, de cola, y cubrerrostro negro. Cinturón de esparto

Ntra. Sr.a del Rosario
Fotografía: Antonio Arrebola

Anónima (s.XVIII)

Paso de Palio
Fotografía: Sentir Cofrade

 Sede canónicaReal Iglesia de San Pablo
Hdad de la Expiración

Hermandad de la Expiración

Hdad de la Expiración

 

Breve Historia

En el año 1903 se terminan los trabajos de restauración de la Iglesia de San Pablo que había impulsado el claretiano P. Antonio María Pueyo. El domingo 23 de agosto de 1903 se produce la inauguración del remozado templo. Unos meses después de la apertura del templo al culto, el P. Pueyo coloca la talla del Santo Cristo de la Expiración. Pide autorización al obispo de Córdoba para el traslado de la imagen y el 22 de marzo de 1904, este se lo concede. Tres días más tarde se firma el acta de recepción de la imagen.

Tras la restauración de San Pablo el P. Pueyo se plantea como objetivo inmediato dinamizar la labor pastoral de la comunidad y proyectarla en la sociedad cordobesa. Sin embargo, en estos años no se erige la cofradía en honor del Santo Cristo de la Expiración, ya que la imagen carece todavía de suficiente devoción y, además, nos encontramos en un periodo de crisis de las hermandades penitenciales.

La reorganización de la hermandad de la Expiración en 1918 se produce en el contexto de la revitalización de las cofradías penitenciales y de la Semana Santa cordobesa. Desde su restauración, la cofradía mantiene una actividad constante que se interrumpe en la década de los treinta. Sus miembros procederán de las capas sociales media y alta con la participación muy activa de familias de la nobleza cordobesa. Desde su reorganización, se incorpora a la procesión oficial del Viernes Santo y salen de manera ininterrumpida todos los años, salvo en 1928 por la lluvia.

La vitalidad de la cofradía se trunca al instaurarse la II República con la supresión de las procesiones y del importante apoyo que venía prestando el ayuntamiento. Al igual que las demás, no realiza estación de penitencia en 1932, 1933 y 1934. La excepción será la Semana Santa de 1935 en la que forma parte del desfile oficial del Viernes Santo.

La cofradía está en una fase de letargo en los últimos años de la década de los treinta. En la práctica no existe y sólo un grupo de señoras se encarga del culto al Santísimo Cristo de la Expiración. No obstante, la imagen se incorpora a la procesión del Viernes Santo desde 1937, manteniéndose en la década de los cuarenta, cuando nuevamente se reorganizará la cofradía.

En enero de 1943 se realizan las primeras gestiones encaminadas a la reorganización de la cofradía. La iniciativa es de don Pedro Moya Cerezuela quien expone el proyecto al superior de la comunidad claretiana de San Pablo quien lo acoge de manera favorable. El nuevo hermano mayor realiza una intensa actividad, ya que meses después de la reorganización, se lleva a cabo la restauración de la imagen titular, se adquieren las insignias y se adopta un nuevo hábito penitencia. La estación de penitencia de la cofradía seguirá ligada a la procesión del Santo Entierro de los años siguientes hasta que en 1947, la cofradía pasa al Martes Santo coincidiendo su itinerario con la carrera oficial.

Desde el primer momento se constata una gran presencia de jóvenes universitarios y estudiantes en general, acentuándose esta característica hasta el punto de que en 1945 se acuerda denominar a la hermandad con el nombre de los Estudiantes.

La labor del hermano mayor hasta finales de los cuarenta aborda una serie de proyectos relevantes como la habilitación de una capilla para las imágenes de la cofradía y la realización de un nuevo paso, consiguiendo además, de la comunidad claretiana, un local en San Pablo, destinado a secretaría y almacén para guardar los enseres de la hermandad.

El Cristo de la Expiración y la Dolorosa recibían culto en un altar de la iglesia de san Pablo y uno de los primeros logros de Pedro Moya será conseguir una capilla para los titulares, la actual de la Virgen de Fátima. Las obras terminan en 1945. El Martes Santo del año 1947 se estrena el paso de estilo barroco realizado por Julio Pajares Vilches para el que se utilizó la madera del corpulento ciprés de San Pablo. Los elevados gastos de las obras de la capilla y del nuevo paso no pueden cubrirse con las cuotas de hermanos por lo que se extienden títulos de Hermanos Protectores de Honor a cambio de una contribución económica. Esta medida permite saldar todas las deudas contraídas. Pedro Moya termina su mandato en 1955 y le sustituye en el cargo Fernando García Courtoy quien modifica el itinerario del Martes Santo ampliándolo a una serie de calles de sabor histórico y tipismo y consigue un aumento en el número de hermanos.

A pesar de las iniciativas de la junta de gobierno de don Fernando García Courtoy, la cofradía entra en una fase de decadencia que hace que en el año 1961 se encuentre en un evidente estado de postración y a punto de extinguirse. Las causas de esta situación habría que buscarlas en la crisis que afecta a las cofradías penitenciales entre 1955 y 1970 y en que el colectivo de estudiantes que entró en los años cuarenta ya están mayoritariamente casados y se han trasladados a otros barrios produciéndose un desarraigo que desemboca en la baja de la hermandad. La crisis llega a tal extremo que la hermandad deja de realizar la estación de penitencia en el año 1961. Esta situación se mantiene hasta el año 1963 en que un grupo de cofrades aborda la tarea de levantarla marcando el inicio de una nueva etapa. Entre los años 1963 y 1969 se consigue la revitalización de la cofradía en unas circunstancias adversas, ya que en esos años las hermandades penitenciales cordobesas y la Semana Santa de nuestra ciudad se encuentra en un estado de crisis. La actividad del año 1963 se centra en poner en marcha la cofradía. se realizan gestiones orientadas a conseguir indulgencias en favor de los titulares y se nombra una comisión encargada de elaborar unos nuevos estatutos. que serán aprobados por la autoridad eclesiástica en abril de 1966. En el año 1964 se produce la primera salida procesional que tiene lugar el Martes Santo y que se caracteriza por una austeridad y recogimiento que llama la atención de los cordobeses, acentuándose el carácter de hermandad de silencio.

En el año 1967 se cambia la advocación de la Virgen que acompaña al Santísimo Cristo de la Expiración, pasando ahora a tener el título de María Santísima del Silencio. En el año 1968 se estrenará el nuevo paso coincidiendo con la celebración de las bodas de oro de la reorganización de la cofradía.

La austeridad que caracteriza a la cofradía se rompe con la introducción de un paso de palio para María Santísima del silencio que es estrenado en el año 1970 con un esquema y estructura que tiene como referencia al modelo sevillano.

En el año 1972 es elegido hermano mayor don Rafael Zafra León quien incorporará el modelo sevillano a la cofradía en todos los aspectos. Esta imitación va a suponer un revulsivo en el movimiento cofrade cordobés que empieza a despertar de un prolongado letargo, llegando a un punto en que la cofradía de la Expiración aparece como modelo de las nuevas hermandades penitenciales que se fundan o reorganizan en nuestra ciudad en los años setenta.

En el año 1974 se forma la sección juvenil de la cofradía con su correspondiente junta directiva que estrena, en la Semana Santa de 1975, un guión costeado por ellos mismo. Es precisamente en este año 1975 cuando se va a producir un hito importante en la historia de la cofradía como es la creación de la cuadrilla de hermanos costaleros, primera de estas características que se crea en nuestra ciudad y que portarán ,ya ese mismo año, el paso del Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima del Silencio. Dos años más tarde llevarán también el paso de palio de Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos.

También durante el mandato de Rafael Zafra se va realizar una nueva talla de la Virgen que será encargada al imaginero Álvarez Duarte. La estación de penitencia de 1974 presenta como novedad, la presencia de Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos y la ausencia de maría Santísima del Silencio, incorporándose de nuevo al paso de Cristo al año siguiente. La de 1975, presenta como extraordinario la incorporación de la banda municipal de música detrás del paso de la virgen del Rosario.

En el año 1978 el desfile procesional se traslada a la tarde del Viernes Santo.

En el año 1987 se ponen en marcha los ciclos de conferencias titulados «Los Viernes de la Expiración»

Durante el año 1993 la hermandad celebra el 75 aniversario de la reorganización de la cofradía con un denso programa de actos religiosos y culturales. Dentro del mismo hay que destacar la publicación de la obra del académico Juan Aranda Doncel «La cofradía de la Expiración y la Semana Santa cordobesa durante los siglos XVII al XX».

Fuente del Texto: Agrupación de Cofradías y Hermandades de Córdoba

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