Hermandad de la Pasión del Señor (Pamplona)

Pasión del Señor

Hermandad de la Pasión del Señor

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Hermandad de la Pasión del Señor de Pamplona

Existían en Pamplona varias hermandades para la veneración y culto de los Misterios de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo. Viendo lo conveniente que sería la refundación de todas “a fin de que reunidos los esfuerzos, los celos, la devoción y los recursos con que hoy separadamente cuentan, aunque en escala suficiente, dada la escasez relativa del vecindario, la calamidad de los tiempos y otras causas, resultara una sola asociación que fomentara el culto y veneración de los Misterios y diera mayor brillantez, y procurara el perfeccionamiento moral y religioso de los hermanos todos bajo el saludable influjo de la apetecible unión”. Se nombraron por parte de las diversas juntas unos comisionados para que se encargaran de discutir, dar forma y establecer las bases de la mencionada unión.

Así pues, reunidos los comisionados llegaron a un acuerdo para establecer y aprobar las mencionadas bases, el 28 de octubre de 1885, indicando que todas las hermandades que veneraran cualquiera de los misterios de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo dejen de existir y se refunden en una sola, “Hermandad de la Pasión del Señor” exceptuándose únicamente la de los Labradores, por ser ajena al asunto, y la “Hermandad de la Soledad“, por estar a cargo del Excelentísimo Ayuntamiento.

Las hermandades que se refundieron eran: la de la “Oración del Huerto“, la del “Santísimo Cristo Alzado” y la del “Santo Sepulcro“, que dejan de existir como tales pasando todos sus hermanos o socios a pertenecer a la nueva, cesando sus juntas y cargos para formar una conjunta elegida conforme a las normas del nuevo reglamento. Pasan también a pertenecer a la nueva Hermandad todos los bienes que poseían las otras y ésta se encargará de organizar y celebrar las procesiones convenientes en la Semana Santa dándoles mayor esplendor que el que tienen, construyendo nuevos pasos, estableciendo nuevos simulacros, realzando los trajes del Prior y Subprior 1º, promocionando el ingreso del mayor número de personas “especialmente de las clases distinguidas que se veía con pena no formaran parte de las mencionadas Hermandades”; así como de atender al socorro mutuo espiritual y corporal de los hermanos.

Entre los socorros materiales estaban los de la post mortem cuyo importe en tiempos de la función no podían ser menores a las 25 pesetas, ni mayores a las 50. Para la atención de cualquier otro socorro material se preveía la constitución de una sociedad de socorro a cuya pertenencia era de carácter voluntario y pagando las cuotas que se establecieran. La cuota económica que debía aportar cada hermano era de media peseta al mes.
Una vez que hubieron establecido las bases se celebró una reunión en “esta religiosa ciudad de Pamplona y en la casa habitación (Tejería, 24) del señor don Florentino Istúriz, prior de la Oración del Huerto”, el día 18 de enero de 1887, para la aprobación de las constituciones de la nueva asociación que a petición de la Hermandad del Sepulcro elaboraron los mismos comisionados y que tendrán como primera constitución las bases generales.

El reglamento que se elaboró para regir esta nueva Hermandad consta de 44 artículos distribuidos en tres títulos: el primero trata sobre los hermanos, el segundo de los pasos y de los actos religiosos, y el tercero del gobierno de la Hermandad. Fue aprobado en la Junta General de Constitución de la Hermandad celebrada el 20.3.1887.

Su objetivo fundamental y primordial es mantener la devoción por la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. Las actividades principales de la Hermandad se centran por ello en la Semana Santa, y culminan en la procesión del Santo Entierro, acto al que la mayoría de los hermanos acuden acompañando a los distintos pasos. La Junta de gobierno se encarga del aprovisionamiento de cera y del vestuario para los Hermanos que participan.
Pero la procesión no es la única actividad que realiza la Hermandad. Ya en 1962 se hizo cargo de la función de las Siete Palabras, que hasta ese momento era organizada por la Archicofradía del Corazón de María de la parroquia de San Nicolás. También en ese año se celebraron el Triduo de penitencia, el traslado de la Dolorosa, la festividad de Todos los Santos, la Exaltación de la Cruz, Vía Crucis; por primera vez se celebró el día del Corpus Christi y el Septenario de los Dolores de María, que a partir de 1977 pasó a ser responsabilidad de las Hermanas de la Soledad.

La Hermandad celebra además una fiesta anual, particular, para los hermanos, que con carácter festivo y religioso se conmemora el domingo siguiente al 18 de enero, fecha de fundación.

Hermandad de la Soledad

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Fotografía: Rufino Lasaosa

Constituida en 1927, por iniciativa de un grupo de mujeres devotas de la Santísima Virgen de los Dolores, cuya característica principal es la de estar compuesta únicamente por mujeres.

En la Junta General de la Hermandad de la Pasión del 7.3.1926, se aprobó la solicitud que se presentó a Obispo con la petición de admitir la formación de esta nueva sección, con opción a los mismos derechos de la Hermandad, a excepción de participar en la procesión y de formar parte de la Junta de Gobierno.

La organización interna es muy parecida a la seguida por la Hermandad de la Pasión: se establece una Junta de Gobierno encabezada por una Camarera mayor, asistida por una secretaria y nueve camareras. Estas son las encargadas de organizar las diversas actividades que tienen encomendadas, como cuidar del ornato del altar del Santo Cristo de San Agustín y del de la Soledad de San Lorenzo, mesas petitorias y velas, etc. Con el paso del tiempo sus responsabilidades y participación han aumentado.

Generalmente la Camarera mayor o Priora tiene una relación familiar con el Prior de la Hermandad de la Pasión del Señor.
En 1935 se aprobó el reglamento, organizándose la sección femenina con Juntas y reuniones periódicas. La colaboración entre ambas Hermandades se fue consolidando progresivamente, y cada vez tuvieron las mujeres mayor representación, al encargarse de actos como el Viacrucis de Viernes Santo.

En 1966 fueron convocadas a una nueva actividad de la Semana Santa: el traslado de la Dolorosa desde la Catedral a la Capilla de la Hermandad, después del Septenario.

En 1972 el Prior de la Hermandad de la Pasión planteó en la Junta de Gobierno la conveniencia de hacer actuar a la Junta de las Hermanas, aunque no se llegó a ningún acuerdo definitivo. En 1977 se sugirió nuevamente esto, y ese mismo año se les responsabilizó a las Hermanas del Septenario de la Soledad, teniendo que colaborar con la Sección de Vestuario de los cofrades.

En 1982 la Camarera mayor acudió a una Junta de Gobierno de la Hermandad de la Pasión, y presentó reclamaciones por habérseles eximido de algunas responsabilidades, remitiéndose en su defensa a la Reglamentación vigente.

En los últimos años la nueva proyección de las dos Hermandades se ha centrado, entre otros aspectos, en la integración de la mujer en todas las actividades. Por primera vez en 1986 la Junta de Hermanas de la Soledad participó en la procesión de Traslado de la Dolorosa.
El movimiento de Hermanas es muy parecido al que se observa en la Hermandad de la Pasión, aunque la proporción es más o menos de una mujer por cada cuatro hombres. En 1935 eran 650 hermanas. Treinta años después el número se había multiplicado por cinco; son éstos los años de mayor auge y esplendor.

Durante la década de 1960 el número aumentó progresivamente hasta alcanzar las 3.000 en 1970. A partir de dicha fecha la cifra se ha reducido considerablemente, pasando a unas 1.600 en 1989.

Pasión del Señor

Sede Canónica

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La Hermandad de la Pasión del Señor Jesucristo, instituida canónicamente en Pamplona, tiene su domicilio, oratorio y residencia en la calle Dormitalería, número 13 de esta ciudad.

Se construyó la sede de la Hermandad en 1955, obra del arquitecto don Víctor Eusa, tan bien conocido y cuya obra está protegida.

Túnicas

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Los cofrades de la Hermandad de la Pasión del Señor de Pamplona, utilizan el color morado y sin capirote en la capucha.

Son demominados Mozorros.

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LOS PASOS

La Entrada de Jesús en Jerusalén

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Fotografía: José Fermín Garralda

Este Paso fue encargado en 1924 al escultor pamplonés Ramón Arcaya, por la Hermandad de la Pasión y la Hermandad de Labradores para sustituir al llamado “La Despedida”, propiedad de ésta última y que ya figuraba en la procesión pamplonesa a comienzos del siglo XIX. Estaba compuesto por cinco figuras: En el centro, El Señor. Detrás, dos tallas con la pierna izquierda flexionada y los brazos levantados. Delante, una figura inclinada otra levantando aun niño. Estas dos últimas figuras fueron suprimidas porque dificultaban la visión. Destaca la variedad de posturas que plasmó Arcaya en este paso, aunque, según escribe Manuel Iribarren, amigo del escultor, no todas las tallas salieron de su mano debido a la prisa que existía por entregar la obra.

Se pagó por este paso 11.000 pesetas para lo que se había abierto una suscripción popular. Cuando en 1951 se inició la, ya tradicional, procesión de Domingo de Ramos, fue algo modificado. Se instalaron andas nuevas de Víctor Eusa y el pintor Ramón Stolz retocó el policromado de sus figuras. Este paso es llevado a hombros por 22 portadores. Texto en Pasión del Señor

La Última Cena

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Fotografía: Juan J. Martinena Ruiz

La última Cena y la Oración del Huerto fueron realizados gracias al resultado, de una suscripción popular 19.000 pesetas, abierta por la Hermandad de la Pasión en 1918. En el concurso de proyectos fueron elegidos los presentados bajo los lemas “Boanerges” y “En verdad os digo” que resultaron ser, ambos, de José Ríus, de Barcelona. Costaron 15.000 y 7.000 pesetas, respectivamente. El Paso de la Ultima Cena fue recibido en enero de 1919 y su peso era tan grande que hubo que trasladarlo sobre un “camión” (plataforma de madera plana, sin bordes, sobre dos ejes de ruedas).

En cada uno de los cuatro lados de la mesa aparecen dos figuras agrupadas, unos sentados y otros de pie. En tres de las esquinas de la mesa se encuentran tres apóstoles, dos de ellos levantados, y el último, Judas, sentado. El Paso es portado a ruedas. Texto en Pasión del Señor

La Oración del Huerto

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Fotografía: José Fermín Garralda

La Oración del Huerto y la Ultima Cena fueron realizados gracias al resultado, de una suscripción popular 19.000 pesetas, abierta por la Hermandad de la Pasión en 1918. La Oración del Huerto fue entregado en 1918.

Las figuras que más destacan son el ángel, a la derecha y en alto, y Cristo, en un nivel más bajo. Ambos de blanco. Detrás, los tres apóstoles durmiendo, todos ellos en colores ocres. El paso de la Oración del Huerto que se sacaba anteriormente, obra de Antonio Esteve, fue vendido a la Parroquia de Ostériz.

Autor José Ríus es llevado por 10 hombres, con ruedas. Texto en Pasión del Señor

El Prendimiento

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Fotografía: Rufino Lasaosa

En 1914 se convocó concurso público para la ejecución de este paso. El jurado compuesto por el arquitecto Goicoechea y los pintores Ciga y Zubiri eligió, entre tres proyectos, el presentado por José Ríus que haría, así, el primero de sus cuatro pasos procesionales para Pamplona.

Parece que, en la composición, se inspiró en el cuadro del mismo nombre, de Van Dyck, que se conserva en el Museo del Pardo, pero no logró trasladar el efecto de movimiento que sí consigue el modelo. Costó 4.900 pesetas y figuró en la procesión de 1915, en la que, según parece, hubo problemas: “…A poco de salir el nuevo paso alegórico de “El Prendimiento”, se produjo en el mismo un incendio, que de momento produjo alguna alarma. Ello fue debido a que del cubilete de la antorcha que sostiene un judío se derramó algo de alcohol, lo bastante para que se extendiera sobre una de las figuras el fuego de la llama de la esponja. Hubo necesidad de recurrir al agua para extinguir el conato de incendio producido en el paso; razón por la cual no lució la antorcha en el resto de la procesión…”.

Durante algún tiempo fue guardado, junto con el Descendimiento, en la Capilla de Las Animas de la Catedral.

El Paso es portado a ruedas.

La Flagelación

Pasión del Señor
Fotografía: Rufino Lasaosa

En 1945, a causa de la buena situación económica de la Hermandad y de que la procesión no había salido debido a la lluvia, se encargaron dos nuevos pasos. No se hizo concurso público, sino que se encargó directamente a los artistas: La Flagelación a Jacinto Higueras y el Ecce-Homo a Mariano Benlliure. Jacinto Higueras, escultor nacido en la provincia de Jaén en 1877 y muerto en Madrid en 1954, fue discípulo de Agustín Querol y Mariano Benlliure, sucesivamente.

Es considerado por Gaya Nuño como un “escultor estimable, no de grandes vuelos, muy dentro del estilo más tradicional y normal en los años veinte”. Entre su imaginería sacra destaca un San Juan de Dios, arrodillado, de 1920. La composición del paso es equilibrada. Cristo en el centro y, detrás de él y a ambos lados, dos sayones en posiciones contrapuestas. Mientras uno se acerca a Cristo, el otro se aleja. Sin embargo, las cabezas son demasiado pequeñas y el cuerpo de Cristo está poco moldeado. El autor modificó algunos detalles del paso después de oír la opinión desfavorable del público en la exposición, pero el conjunto no mejoró mucho, según opiniones de la época. El paso está firmado y rubricado en la base de la columna a la que está atado Cristo. Costó 25.000 pesetas.

Es llevado por 24 portadores, a hombros.

Ecce Homo

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Fotografía: José Fermín Garralda

Fue encargado al mismo tiempo que el paso de La Flagelación. La Hermandad envió una Comisión para entrevistarse con Mariano Benlliure que se encontraba en el balneario de Betelu. Se acordó el precio en 55.000 pesetas.

Benlliure había nacido en 1862 en una familia de artistas. Había estudiado en las Academias de San Carlos, de Valencia, y de San Jerónimo, de Madrid, y posteriormente en París. Pronto se impuso, con éxito, en el panorama artístico español gracias a los temas populares (toros, gitanas, niños) que trataba con gran detallismo, en piedra, mármol o bronce, y a los monumentos públicos que realizó en España y América. Su estilo realista, propio del siglo XIX, no varió a pesar de vivir casi medio siglo veinte. En 1917 fue nombrado director del Museo Nacional de Arte Moderno. Entre su enorme producción se encuentran más de 15 pasos procesionales. Uno de los últimos fue el de Pamplona que realizó a avanzada edad. Murió en Madrid el 9 de Noviembre de 1947.

Antes de su exposición, junto con la Flagelación de Jacinto Higueras, había merecido la aprobación de la Comisión de la Hermandad que, presidida por el Prior D. Fermín Marquina, lo vio en el estudio del escultor, en Madrid.

El grupo está formado por Cristo, Pilatos a su izquierda, y un sayón a su derecha y algo retrasado.
La policromía es muy suave. Autores como Manuel Iribarren y Joaquín Arazuri han manifestado su decepción ante esta obra de Mariano Benlliure e, incluso el primero de ellos cree que podría tratarse de una obra de un discípulo de este escultor.

Salió en la procesión por primera vez en 1947. Este Paso, es llevado a hombros por 22 portadores.

La Cruz a cuestas

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Fotografía: Rufino Lasaosa

Las obras de José Ríus no tienen una gran calidad artística, pero recibieron una buena acogida en Pamplona. Este fue el motivo por el que, ya en 1919, se pensó en encargarle otro paso. Así se hizo en 1922 con La Cruz a Cuestas, para sustituir al que se sacaba en procesión desde, por lo menos, comienzos del siglo XIX. Este paso costó 15.200 pesetas, incluidas las andas, y salió por primera vez en procesión en la Semana Santa de 1923. En 1948 fue reformado por el navarro Ulibarrena, escultor pensionado por la Diputación Foral para estudiar en París.

Es llevado por 24 portadores, a hombros.

La Caída de Jesús

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Fotografía: Rufino Lasaosa

Este es el Paso más moderno de la procesión pamplonesa. Entre doce bocetos se eligió el presentado por Manuel Cacicedo, de Santander. Pero tuvo que cambiar la posición de la cruz y hacer una figura, de tamaño natural, en barro. Sólo la escultura costó 50.000 pesetas, que fueron recaudadas en suscripción popular. El autor había demostrado sus cualidades como escultor en el Certamen de Artistas Vascongados. Este es uno de los pasos más logrados de los que posee la Hermandad de la Pasión. A ello contribuye, en gran medida, la postura del torso y cabeza de Cristo, elevados hacia el cielo.

Es llevado por 24 portadores, a hombros. Sustituyó a un paso que se sacaba anteriormente y que era posterior a 1828.

Cristo Alzado

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Fotografía: Fructuoso Orduna

Fue encargado por la Junta de la Hermandad en 1931 a Fructuoso Orduña, escultor nacido en Roncal en 1893, que hizo sus estudios artísticos en Zaragoza con el escultor Lasuén y posteriormente trabajó tres años con Mariano Benlliure en Madrid. La Diputación Foral de Navarra le concedió una pensión que fue renovada al ganar la tercera medalla en la Exposición Nacional de 1920. Viajó a Italia y presentó uno de los trabajos allí realizados, “Post Nubila Phoebus”, a la Exposición Nacional de 1922 en la que consiguió la primera medalla.

Es llevado por veinte portadores, a hombros.

El Descendimiento

Pasión del Señor
Fotografía: Rufino Lasaosa

Fue encargado en 1905 ya que la procesión no había salido ese año y se ahorraba dinero. Se convocó un concurso y se eligió el proyecto presentado por Castellanas, de Barcelona. Este escultor podría ser Miguel Castellanas Escolá, de Gracia, (1849-1924),que se dedicó a la imaginería religiosa de carácter industrial y emitida en serie y que inventó una pasta llamada fibrón. El paso se basa compositivamente en El Descendimiento que Rubens realizó entre 1611 y 1614 para la catedral de Amberes. Fue entregado en Marzo de 1906 y costó 6.000 pesetas. Su gran altura originó problemas: los cables del alumbrado debían ser levantados para permitir su paso y tuvo que ser guardado en la Capilla de Las Animas de la Catedral.

Fue muy bien recibido,como muestra esta nota de prensa:”Artístico nos pareció el boceto que tuvimos el gusto de contemplar hace cuatro meses. Pero ha superado a cuanto el boceto prometía la obra terminada que ayer tuvimos el gusto de admirar…El magnifico grupo es una verdadera obra de arte que no tiene desperdicio alguno, pues tanto su correcto dibujo como el estudio anatómico del cuerpo muerto representando a Nuestro Señor Jesucristo y el plegado de las ropas de las demás figuras, han sido hechos con un lujo de detalles que basta para acreditar a cualquiera”. En 1948 recibió algún retoque de Ulibarrena y policromía de manos de Muñoz Sola, pintor Tudelano.

Es llevado por 32 portadores, a hombros.

El Santo Sepulcro

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Fotografía: Chalmeta

Fue su autor Agapito Vallmitjana (1830-1905), de Barcelona. Hijo de un tejedor, estudió, junto con su hermano Venancio, en la Escuela de Lonja teniendo como maestro a Damián Campeny. Se iniciaron en la gran imaginería con cinco estatuas para la iglesia de los Santos Justo y Pastor, en 1854. Es difícil separar la obra de los dos hermanos ya que trabajaron, casi siempre, en colaboración. Agapito suele quedar oscurecido por su hermano, lo que no se ajusta a la realidad. Su obra más lograda es un Cristo yacente, de 1872, conservado en el Museo Nacional de Arte Moderno (actualmente en el Casón del Buen Retiro) de Madrid, más o menos inspirado en los de Gregorio Fernández según los distintos historiadores del arte, y copia del cual es el conocido como El Sepulcro, de Pamplona, que se le encargó en 1885 y que costó 9.000 reales recaudados en suscripción popular. Por su calidad artística es el mejor de los pasos de la Hermandad de la Pasión.

La mejor descripción es la que se hace en “Orden y explicación bíblico-simbólica de la Procesión del Santo Entierro. Año 1888”. “Sobre una elegante plataforma se levanta un cuerpo rectangular de jazpe imitado y en él descansa el cadáver desnudo sobre un sudario de talla y velado solamente por una finísima y transparente sábana de nipis, bordada en su centro y remates, en blanco”.

En la cama sepulcral aparece la firma. Hacia 1926 las andas fueron reformadas por Víctor Eusa en un estilo muy geométrico. En ellas aparecen 18 relieves de Ramón Arcaya con escenas de la Pasión del Señor. Los relieves de los lados largos presentan un fondo rayado. Es llevado por 20 portadores, a hombros.

La Soledad

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Fotografía: Rufino Lasaosa

Es el más antiguo de los pasos procesionales de Pamplona, pero no de la Hermandad, ya que pertenece al Ayuntamiento.

Su autor, en 1883, fue Rosendo Nobas y Ballbé (1838-1891), alumno de la Escuela de Lonja y profesor en ella desde 1877, y el mejor discípulo de los Vallmitjana. Realizó una gran cantidad de bustos y monumentos, y destacó como restaurador de la técnica de la terracota. El paso costó 200 pesetas más 48 de embalaje y transporte. Se trata de una imagen “de vestir” por lo que sólo tiene talladas las manos y la cara. Su belleza ha merecido elogios y despertado leyendas. Su primer manto fue encargado, también en Barcelona, a la Casa Roca y Casadevall. Sin embargo, el segundo y actual fue realizado en Pamplona por las Madres Adoratrices y estrenado en 1960. La antigua imagen de Las Siete Espadas se encuentra actualmente en la Iglesia de San Lorenzo, como también La Dolorosa. Es llevado a hombros por 24 portadores.

Fuente: de los Textos La Hermandad

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