Archicofradía de la Vera-Cruz (Sevilla)

Actualizado el martes, 23 junio, 2020

Hermandad de la Vera Cruz

Hermandad de la Vera Cruz

Hermandad de la Vera Cruz

Muy Antigua, Siempre Ilustre, Venerable, Pontificia, Real, Fervorosa, Humilde y Seráfica Hermandad y Archicofradía de Nazarenos de la Stma. Vera-Cruz, Sangre de Nuestro Señor Jesucristo y Tristezas de María Santísima.

Fundación:1.448
Pasos:Dos
Día de SalidaLunes Santo
Hábito:Túnicas negras de cola, con cinturón ancho de esparto y cordón franciscano. Todos los nazarenos portan cirios de color verde.
Hermandad de la Vera Cruz
Sede CanónicaCapilla del Dulce Nombre de Jesús
Hermandad de la Vera Cruz

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Hermandad de la Vera Cruz
Santísima Vera Cruz

Fotografía: Lito Álvarez

Anónima (siglo XVI)

Hermandad de la Vera Cruz
Tristezas de María Santísima

Fotografía: La Hermandad

Antonio Illanes (1942)

Hermandad de la Vera Cruz
Paso de Misterio

Fotografía: Maldonati

Hermandad de la Vera Cruz
Paso de Palio

Fotografía: Maldonati

Hermandad de la Vera Cruz
Hermandad de la Vera Cruz

Breve Reseña

La Hermandad de la Santísima Vera Cruz se fundó en el año 1448 en el Convento Casa Grande de San Francisco de Sevilla. Según algunos autores, en el año 1370 ya se reunían devotos de la Vera Cruz en este convento para dar culto al Santo Madero.

En 1448 redacta sus primeras Reglas, aunque no serán reconocidas y aprobadas oficialmente por la autoridad eclesiástica hasta el 22 de febrero de 1501, haciéndolo Fernando de la Torre, provisor del Cardenal Arzobispo de Sevilla Diego Hurtado de Mendoza.

En un principio se estableció en una capilla situada a la entrada del convento, que le proporcionaba una cierta independencia en sus cultos con respecto a los de la comunidad franciscana, pero el gran auge que pronto experimentó la Cofradía hizo que se trasladase en 1478 a otra capilla más espaciosa, en el interior del recinto.

La primera salida procesional fue en 1468 y en los años sucesivos muchos pueblos y ciudades circundantes crearon nuevas Hermandades con idéntico título y adoptando sus mismas Reglas.

A comienzos del siglo XVI se suscita la controversia sobre la conveniencia de que existieran los disciplinantes en las procesiones y sobre si ello contribuía a la ejemplaridad y fervor que tales procesiones debían ofrecer.

La controversia vino a ser resuelta el 7 de enero de 1536 con una resolución del Papa Pablo III, transmitida de viva voz, vivae vocis oráculo, al Cardenal del título de Santa Cruz de Jerusalén, Francisco de Quiñones, por la que el Papa concede importantes gracias e indulgencias a todos los cofrades de la Vera Cruz que asistieren con penitencia o luz en la procesión del Viernes Santo.

Esta resolución, recogida por escrito por el Cardenal, fue seguidamente remitida el 5 de febrero a la Cofradía de la Vera Cruz de Toledo, junto con una carta del Doctor Pedro Ortiz, en la que explicaba las razones de tales privilegios y daba normas para su disfrute.

Desde entonces quedó establecido definitivamente el hacer la estación de penitencia en la tarde-noche del Jueves Santo, saliendo a las diez de la noche y haciendo estación en el Sagrario del Convento de San Francisco, en la Santa Iglesia Catedral y en los templos del Salvador, la Magdalena y San Pablo, recogiéndose alrededor de la una de la madrugada.

En 1810, los ejércitos invasores franceses se apoderan del Convento de San Francisco y de la capilla de la Vera Cruz, teniendo la Hermandad que salvar apresuradamente sus imágenes y cuadros por cuanto un pavoroso incendio destruyó todo el recinto.

En 1812, retomada Sevilla, los franciscanos vuelven al convento y con ellos la Cofradía de la Vera Cruz, que en esta ocasión tiene que instalarse en otra Capilla, conocida como la de la Concepción de los Burgaleses, donde prosigue con sus cultos.

Hay constancia de que en 1832 vuelve a salir la Cofradía, estrenando un nuevo paso Cristo y un segundo paso con la Virgen de las Tristezas. Mas, restaurada e inaugurada su Capilla propia el 3 de mayo de 1840, nuevamente han de abandonarla de forma apresurada por cuanto en el mes de septiembre el nuevo Ayuntamiento, surgido de la Revolución de aquel año, obliga a la comunidad franciscana, y con ella a la Cofradía, a abandonar el convento para ser demolido y urbanizar en su lugar lo que hoy constituye la Plaza Nueva y sus aledaños.

En estas salidas obligadas del Convento de San Francisco, la Hermandad se habría refugiado en la iglesia de San Alberto, donde sufre paulatinamente un cada vez mayor decaimiento.

En 1853 un grupo de Hermanos deciden revitalizarla y reanudar sus salidas procesionales, trasladándose al Convento de las Religiosas de Pasión, en la calle Sierpes. Por diversos problemas esta salida no llegó a efectuarse en Semana Santa, pero sí en el segundo día de Pascua de Resurrección. Ya en el Convento de Pasión la Hermandad sigue celebrando sus cultos, pero no llega a efectuar ninguna salida procesional, teniendo que abandonar esta nueva sede y volver a San Alberto en 1868 por incautación del convento por parte del Ayuntamiento.

En 1870 y en 1924 hay nuevos intentos de revitalizar la Hermandad y reanudar su estación de penitencia, pero ninguno de ellos consigue contrarrestar plenamente el daño que ha infligido a la Hermandad la acumulación de desgracias y perjuicios continuados durante más de un siglo.

Un nuevo intento en el año 1.942 sí tiene éxito y se reorganiza la Hermandad, trasladándose a la Capilla del Dulce Nombre de Jesús. Especialmente destacable fue la labor del canónigo y capellán real José Sebastián y Bandarán los años de su reorganización y también fue donante de la reliquia del Santo Lignum Crucis que posee la Hermandad.

Esta reorganización la consigue renovando la nómina de Hermanos y todos sus enseres a excepción de la escultura del Cristo y el Archivo Histórico, por cuanto la primitiva escultura de la Virgen se da por desaparecida y se desconoce entonces el paradero de los demás enseres. En este mismo año se encarga al imaginero Antonio Illanes una nueva imagen de la Virgen de las Tristezas, que procesiona bajo palio desde 1957.

La Hermandad de la Santísima Vera Cruz vuelve a procesionar el Lunes Santo de 1944 con la imagen del Santísimo Cristo de la Vera Cruz. La Santísima Virgen de las Tristezas procesionaría por primera vez desde la reorganización bajo palio en 1957.

En 1948 celebra la Hermandad, con toda solemnidad y diversos actos, el V Centenario de su Fundación, y el 25 de agosto de 1965 adquiere nueva Carta de Hermandad con la Orden Franciscana.

Fue una de las hermandades convocadas al Vía Crucis de la Fe de Sevilla, que se celebró el 17 de febrero de 2013. Participó aportando una reliquia del Lignum Crucis, que presidió el acto y con la que el Arzobispo bendijo a los asistentes al término del mismo.

Fuente del texto: La Hermandad

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