Los Servitas de San Andrés en Segovia

Los Servitas de San Andrés

Parte de la desconocida historia de la Semana Santa de Segovia.

escudo_servitaLa Semana Santa de Segovia que conocemos hoy día es muy diferente a la que existía en nuestra ciudad en épocas pasadas. Existían muchas cofradías que a día de hoy se han perdido, y varias de las más importantes de todas ellas estaban radicadas en el barrio de San Andrés. No es de extrañar, ya que la parroquia se encuentra situada dentro del recinto amurallado y en un entorno privilegiado, como son las inmediaciones de la Catedral y del Alcázar. Dentro de su término estaba la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias (popularmente conocida como del Confalón), que tenía su sede en el Convento de la Merced. Pero también en el entorno de la parroquia se encontraba la Esclavitud de Nuestra Señora de la Soledad y aquella de la que voy a hablar en estas líneas: la Congregación de los Terciarios de los Siervos de María Santísima (los Servitas).

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Iglesia de San Andrés de Segovia

Esta Hermandad o Congregación, se fundó en Segovia en la Capilla del Hospital de la Misericordia el 26 de febrero de 1667. Nació al amparo de la Orden de los Servitas (aunque curiosamente estos religiosos nunca tuvieron convento en Segovia) y del que fuera obispo de la diócesis Don Diego de Escolano y Ledesma. A los pocos años de su fundación, esta Congregación se trasladó a la Parroquia de San Andrés, donde tuvo su sede hasta su desaparición en las primeras décadas del siglo XX.

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Iglesia del hospital de la Misericordia de Segovia.

 

 

 

 

 

Al igual que hicieron en Segovia, los Servitas fundaron terceras órdenes de su Congregación en multitud de ciudades de nuestro país. Entre ellas destacaban las de Barcelona, Madrid, Granada, Sevilla y Cádiz. Precisamente en estas dos últimas ciudades andaluzas, las hermandades servitas han sobrevivido a los siglos y a día de hoy celebran algunas de las procesiones más impresionantes de la Semana Santa de ambas localidades. Quién sabe si en Segovia, de haber sobrevivido la Congragación de los Servitas, no hubiera existido también una impresionante procesión que saliendo de nuestra iglesia, recorriera después las calles y plazas de nuestra ciudad.

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Piedad Servita de Sevilla

 

 

 

 

La Congregación de los Terciarios de los Siervos de María Santísima tuvo una vida larga y dilatada en la Iglesia de San Andrés. En ella poseían dos imágenes titulares que todavía hoy se conservan. La principal de ellas es la imagen de Nuestra Señora de la Piedad, obra tallada por el escultor José de Ratés y Dalmau en 1672. Esta imagen debía de gozar de una gran devoción entres los fieles de la parroquia. Esto queda atestiguado por el lugar que ocupa en el templo parroquial, ya que la imagen está colocada en uno de los lugares más importantes del retablo, justo encima del sagrario. Allí con anterioridad se ubicaba el expositor para el Santísimo Sacramento, que fue retirado para la colocación de la imagen en el siglo XVIII.

 

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Imagen de Ntra. Sra. de la Piedad, que procesionó antiguamente en Segovia con la Orden Servita. Iglesia de San Andrés.

 

La otra de las imágenes es la de Nuestra Señora de los Cuchillos. Una pequeña reproducción de la Virgen de las Angustias de Juan de Juni, donada por el congregante Don Casimiro Díaz de Pando en el año 1729. Esta talla mariana también gozó de una gran devoción entre los feligreses y los servitas. Esto lo demuestra el hecho de que en el año 1804 se realizase para ella un retablo, en la nave del Evangelio del templo. Retablo que hoy está ocupado por una imagen de la Inmaculada.

Los Servitas segovianos organizaban su vida de fe y de hermandad en la parroquia de San Andrés. Allí tenían lugar sus reuniones periódicas, eucaristías mensuales, ejercicios piadosos y sufragios por los congregantes fallecidos. De entre todos ellos, los más solemnes se celebraban durante la Cuaresma. Todos los miércoles de este tiempo litúrgico se congregaban para la celebración de una misa, tras la cual tenía lugar la exposición del Santísimo. Estos cultos pervivieron de algún modo en la parroquia, aunque con el paso del tiempo se reconvirtieron en un Septenario en honor de los Dolores de María Santísima. Los mayores de la parroquia todavía guardan recuerdos de la celebración de este septenario, de hecho recuerdo habérselo oído hablar a nuestro querido Don Joaquín Larios con algunos feligreses de la parroquia. Estos actos desaparecieron al igual que los Terciarios Servitas, en la primera mitad del siglo pasado.

Pero los cultos de los Servitas no terminaban ahí, sino que cristalizaban en la celebración de su fiesta principal: la Celebración de los Dolores de la Virgen María. Esta fiesta en un principio se celebraba el día 25 de marzo, pero con los años se trasladó al Lunes infra DominicamPassionis (es decir, el lunes antes del Domingo de Ramos). En ella se tenía una solemne eucaristía, tras la cual quedaba expuesto el Santísimo en el altar mayor hasta la tarde noche. Concluidos estos actos, salía la procesión de la Virgen de los Dolores por las calles de Segovia. En ella los congregantes con cirios en las manos iban rezando los misterios dolorosos del Rosario. No sabemos si participaban las imágenes de devoción de los servitas, aunque es muy probable que al menos una de ellas saliera de la iglesia en una ocasión tan principal. Debía ser una procesión que tenía su arraigo y calado en Segovia, ya que en repetidas ocasiones se concedieron indulgencias a los participantes en la misma.

Estos son a grandes rasgos, algunos de los datos principales de una Congregación que formó parte de la historia del barrio de San Andrés, y que lamentablemente no sobrevivió el paso de los siglos. Quizá a día de hoy no sea viable resucitarla, puesto que los tiempos son distintos y la Semana Santa del barrio gira en torno a la Feligresía de San Andrés. Pero tal vez no sea tan descabellado pensar en la Virgen de la Piedad llenando el hueco que existe en el Lunes Santo segoviano. Es verdad que no serían los Servitas los que la llevasen a hombros en el Lunes infra DominicamPassionis. Pero creo que los feligreses de San Andrés podrían hacerlo con fe y solemnidad. Con ello, además de venerar a la Virgen María, estarían reconstruyendo o recreando la tan maltratada y desconocida historia de la Semana Santa de Segovia. *

(*) Artículo de colaboración para tabernacofrade, escrito por Daniel Cuesta Gómez y publicado en la hoja parroquial de la Feligresía de San Andrés en el año 2014.

 

 

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