Museo de la Sangre de Murcia

Museo de la Sangre de Murcia

Museo de la Sangre

Museo de la Sangre de Murcia

Fotografía: allyouneedinmurcia

El Museo Archicofradía de la Sangre fue inaugurado el 9 de Septiembre de 1994 con el propósito primordial de conservar su patrimonio y ofrecer al visitante una visión general de los bienes e historia de la Archicofradía, con esculturas que abarcan desde el s. XVII al s. XX, y una diversidad de enseres y ornamentos pasionarios que identifican a una de las Instituciones más barrocas y tradicionales de la Semana Santa.

Museo de la Sangre de Murcia

Fotografía: laguiaw

Temporalmente, su sede reside en el interior de la Iglesia Arciprestal de Nuestra Señora del Carmen, ocupando el coro y tribunas, y las dos capillas dónde reciben culto los dos Titulares de la Archicofradía.

Enclavada en pleno centro del Barrio del Carmen, la Iglesia se asienta sobre los cimientos de la antigua Mezquita Alhariella, convertida en el s. XV en una Ermita dedicada a San Benito. Adyacente, se construyó a mediados del s. XVII un convento para los Carmelitas Calzados, y en el lugar de la ermita se inició la nueva edificación de la iglesia actual en 1721, por el arquitecto carmelita Fr. José Chover. La Desamortización provocó el derrumbe del convento en 1837, del que tan sólo queda la portería.

Durante la Guerra Civil española, la iglesia sufrió enormes destrozos y numerosas pérdidas de valiosas obras de arte, prologándose su reconstrucción hasta el año 1952. Actualmente, es muy recomendable su visita dónde cabrían destacar entre otras obras, la titular Virgen del Carmen atribuida a Nicolás de Bussy, la exquisita imagen de una Inmaculada del escultor Francisco Salzillo, un Sagrado Corazón de Juan González Moreno, la Virgen del Rosario de José Molera, la Dolorosa de Sánchez Lozano; y por supuesto, las dos imágenes titulares de la Archicofradía.

Museo de la Sangre de Murcia

Fotografía; laguiaw

Integradas las dos capillas en el itinerario museístico, es primordial la visita a la Capilla del Santísimo Cristo de la Preciosísima Sangre de la Archicofradía, ubicada en la portería del antiguo convento de Carmelitas Calzados.

Fue bendecida el uno de julio de dos mil diez, por el Obispo de Cartagena-Murcia D. José Manuel Lorca Planes. La imagen Titular se asienta sobre un pedestal tallado y dorado tras la mesa de altar, y allí permanece custodiado mientras recibe la visita y devoción de numerosísimos fieles y amantes del arte a lo largo del año, para culminar con su salida en procesión cada Miércoles Santo y así, recorrer las calles de Murcia y ofrecer a todos los asistentes su inestimable Sangre Redentora.

Fotografía; laguiaw

Fotografía; laguiaw

La Capilla de la Virgen de la Soledad , cuya imagen procesiona el Viernes Santo por la noche, se encuentra la primera de la izquierda junto a la entrada principal de la Iglesia, identificada por la vidriera con el escudo de la Archicofradía en la ventana ovalada que da al exterior. Queda protegida por unas rejas, lo que imprime decoro y recogimiento en su culto y veneración.

Recientemente la Archicofradía de la Sangre ha firmado un convenio con el Ayuntamiento de Murcia en virtud del cual se cede a nuestra Institución el uso de la planta baja de lo que fuera “Colegio Nuestra Señora del Carmen”, primera sede de la Universidad de Murcia, para ubicar en la misma el Museo del Cristo de la Sangre, donde expondremos,  para su visita,  todo nuestro  patrimonio, del que destaca la imaginería escultórica desde el siglo XVII al siglo XXI.

Fotografía_ laguiaw

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LOS PASOS

San Vicente Ferrer. Es obra del imaginero Ramón Cuenca Santo, natural de Cox (Alicante) y su talla e incorporación al cortejo penitente es parte de los actos conmemorativos del VI Centenario de la Archicofradía.

San Vicente Ferrer Fotografía: maribelsansano

San Vicente Ferrer
Fotografía: Maribel Sansano

 

La Samaritana. Fue realizado en 1799 por el escultor Roque López, discípulo predilecto de Salzillo,por la cantidad de 1.200 reales de vellón.

Representa el encuentro de Jesús y la mujer de Samaria junto al pozo de Jacob, con la incorporación de un olivo natural como ornamento paisajístico. A ambas esculturas les fueron mutilados los pies y brazos durante la Guerra Civil española, por lo que los actuales se los debemos al escultor José María Sánchez Lozano.

La Samaritana Fotografía: Maribel Sansano

La Samaritana
Fotografía: Maribel Sansano

Jesús Nazareno del Paso de la Samaritana Fotografía: Maribel Sansano

Jesús Nazareno del Paso de la Samaritana
Fotografía: Maribel Sansano

 

Jesús en casa de Lázaro. Creado por el escultor José Antonio Hernández Navarro en 1985. La escena se desarrolla cuando Jesús visita a su amigo Lázaro en su casa, y ambos están sentados a la mesa, mientras María escucha arrodillada y Marta se dispone a servir el pan.

Su coste ascendió a 1.650.000 pesetas. Este paso sustituye al realizado por Francisco Sánchez Araciel en 1910, que fue destruido en la Guerra Civil española.

Jesús en casa de Lázaro Fotografía: Maribel Sansano

Jesús en casa de Lázaro
Fotografía: Maribel Sansano

 

El Lavatorio. Obra de Juan González Moreno, en el año 1952. Su coste se elevó a 250.000 pesetas, más 4.500 por las piezas de adorno e iluminación que se le añadieron al paso, cuyo trono también realizó y diseñó en sintonía con su representación escultórica. Esta obra sustituye a la homónima del escultor valenciano Juan Dorado Brisa, de 1904, destruida en 1936.

El lavatorio Fotografía: Maribel Sansano

El lavatorio
Fotografía: Maribel Sansano

 

Detalle de El Lavatorio Fotografía: Maribel Sansano

Detalle de El Lavatorio
Fotografía: Maribel Sansano

 

Apóstoles de El Lavatorio. Fotografía: Maribel Sansano

Apóstoles de El Lavatorio.
Fotografía: Maribel Sansano

 

La Negación. Obra de Nicolás de Bussy en 1689, la imagen de San Pedro fue la única que se salvó en la Guerra Civil, por lo que el paso hubo de completarse desde el año 1945 con la talla de Jesús realizada por el escultor Gregorio Molera Torá, por la que cobró tres mil pesetas.

La escena representa el momento en que San Pedro, arrodillado en señal de contrición tras negar a Cristo, mira a su Maestro, que aparece maniatado y muestra compasión hacia el discípulo. El gallo del relato evangélico, sobre un pilar, completa el conjunto.

Cristo del Paso La negación. Fotografía: Maribel Sansano

Cristo del Paso La Negación.
Fotografía: Maribel Sansano

 

San Pedro del Paso de La Negación. Fotografía: Maribel Sansano

San Pedro del Paso de La Negación.
Fotografía: Maribel Sansano

 

Gallo del Paso de La Negación. Fotografía: Maribel Sansano

Gallo del Paso de La Negación.
Fotografía: Maribel Sansano

 

El Pretorio. Conocido popularmente como El Berrugo, fue creado por Nicolás de Bussy en 1699. Casi destruido el paso en la Guerra Civil, sólo se salvó la imagen de Jesús, debiendo completarse el conjunto con las réplicas de Pilatos y El Berrugo realizadas por el escultor José Sánchez Lozano en 1945, así como con dos soldados romanos de Gregorio Molera, en 1948, que fueron sustituidos por uno de Ramón Cuenca Santo en 2011.

El Pretorio. Fotografía: Maribel Sansano

El Pretorio.
Fotografía: Maribel Sansano

 

Santa Bárbara. Patrona del Cuerpo de Artillería, que tenía su Sede en la calle Cartagena de Murcia, actualmente se encuentra en el Museo de la Sangre.

Santa Bárbara. Fotografía: Maribel Sansano

Santa Bárbara.
Fotografía: Maribel Sansano

 

Las Hijas de Jerusalem. Obra de Juan González Moreno, en 1956. Paso basado en un pasaje evangélico de San Lucas, representa el encuentro de Jesús, que aparece caído en tierra con la cruz a cuestas, ayudado por Simón de Cirene, con las Hijas de Jerusalén, identificadas dos mujeres apenadas acompañadas por un hermoso y niño.

El conjunto de cinco figuras de talla completa costó un total de 175.000 pesetas y sustituyó al destruido en la Guerra Civil, que fue realizado por Santiago Baglietto mediado el siglo XIX.

Hijas de Jerusalem Fotografía: Maribel Sansano

Hijas de Jerusalem
Fotografía: Maribel Sansano

 

Detalle del Paso Hijas de Jerusalem. Fotografía: Maribel Sansano

Detalle del Paso Hijas de Jerusalem.
Fotografía: Maribel Sansano

 

Cristo de las Penas. Realizado en 1986 por el escultor José Antonio Hernández Navarro, el paso está formado por tres figuras y representa el momento anterior a la crucifixión, cuando un sayón tira de la cuerda que rodea el cuello de Jesús mientras un soldado romano señala con el índice la cruz, que aparece sobre el Calvario dispuesta para el enclavamiento del reo.

Su coste fue de 1.250.000 pesetas. La advocación está tomada de una imagen que se veneraba en el Carmen y llegó a ser procesionada por la cofradía en el siglo XVII.

Cristo de las Penas. Fotografía: Maribel Sansano

Cristo de las Penas.
Fotografía: Maribel Sansano

 

San Juan. Obra del escultor valenciano Juan Dorado Brisa, en 1905. El escultor presenta al apóstol en disposición de caminar hacia el Calvario, recogiéndose el manto con la mano izquierda. Se salvó de la Guerra Civil gracias a la familia Atienza, que ejercía la camarería del Paso.

San Juan. Fotografía: facebook archicofradía

San Juan.
Fotografía: facebook archicofradía

 

La Dolorosa. Fue tallada en 1787 por Roque López Hernández, el más reconocido de los discípulos de Francisco Salzillo, y su entrega y traslado tuvieron lugar el 2 de abril del mismo año desde el convento de Santa Clara La Real hasta el del Carmen. Sigue la tipología de la Virgen de los Dolores creada por su maestro, que tanta fama y éxito le proporcionó.

Es imagen de vestir, que luce habitualmente vestido rojo y manto azul. Ofrece los brazos abiertos, con las palmas de las manos hacia arriba y la mirada en el cielo, lo que unido a la boca entreabierta y unos grandes ojos, de los que resbalan lágrimas de cristal, permite transmitir al espectador un dolor desgarrado por la muerte del Redentor.

La Dolorosa. Fotografía: Maribel Sansano

La Dolorosa.
Fotografía: Maribel Sansano

 

Cristo de la Sangre. Obra maestra de Nicolás de Bussy, en el año 1693, por la que cobró doscientos cincuenta reales de a ocho de plata vieja. Es el titular de la Archicofradía y representación plástica del simbólico “Lagar místico”, dónde Jesucristo vierte la Sangre redentora procedente de sus llagas, sobre la que pisa, mientras un ángel-niño recoge en un cáliz la que brota del costado.

La imagen de Jesucristo, seriamente dañada durante la Guerra Civil, fue restaurada en profundidad por el escultor José Sánchez Lozano. Durante el proceso, se encontró en su interior una cédula escrita por Nicolás de Bussy, en la que el artista plasma su fuerte personalidad y carácter ascético, así como sus propósitos en la ejecución de las obras, con las que intentaba avivar la fe y piedad de los fieles.

Cristo de la Sangre. Fotografía: facebook archicofradía

Cristo de la Sangre.
Fotografía: facebook archicofradía

 

Lignum Crucis. Fotografía: Maribel Sansano

Lignum Crucis.
Fotografía: Maribel Sansano

 

La Soledad. Obra de Nicolás de Bussy en 1696. Sustituyó a otra de Francisco Melgarexo, la cual estuvo saliendo en la misma desde 1673, año de la fusión de ambas cofradías, hasta 1695-96, período de tiempo en el que se produjo la entrega de la nueva Soledad de Bussy.

La Soledad. Fotografía: Maribel Sansano

La Soledad.
Fotografía: Maribel Sansano

 

 

INFORMACIÓN DEL MUSEO

Museo de la Archicofradía de la Sangre

Iglesia del Carmen – C/ Princesa, 27
30002 MURCIA

Horario

Horario invierno (septiembre a junio): Lunes a Viernes: 10 a 13h y 16 a 19h.
Sábado: 10 a 13h. Domingos y festivos cerrado.
Horario verano (julio): Lunes a Viernes: 10 a 13h y 16 a 19h.
Sábados, domingos y festivos cerrado.
Agosto cerrado.

Museo de la Sangre de Murcia

 

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